Temps  2 hores 33 minuts

Coordenades 89

Data de pujada 21 / de juliol / 2018

Data de realització de juliol 2018

-
-
92 m
30 m
0
2,2
4,4
8,83 km

Vista 718 vegades, descarregada 18 vegades

a prop de Guardamar del Segura, Valencia (España)

ITINERARIO:
Guardamar/Playa de la Babilonia - Paseo del Ingeniero Mira - Parque Reina Sofía - Sénia del Río Seco - Calle del Ingeniero Mira - Ayuntamiento - Casa del Ingeniero Francisco Mira/Oficina de Turismo - Iglesia de San Jaime - Calle del Rosario - Plaza del Rosario - Carrer Castell - Calle Baluarte - Castillo - Sendero con barandillas - Mirador de la Ermita de Santa Ana - Carrer la Redona - Molino y Azud de San Antonio - Puente de Hierro sobre el río Segura - Corredor del río Segura - Compuertas, puente de madera y canal - Paso por debajo de la N-332 - Puente de Madera y Casa de elevación de la toma del río - Paso por debajo de la CV 91 - Corredor Verde del río Segura - Paso por debajo de la N-332 - Puente de Hierro - Avinguda del Port - Carrer Mestre Jose González Fernández - Parque Alfonso XIII - Calle Dumas - Yacimiento fenicio de la Fonteta y de la Rábita Califal - Casa Forestal, Viveros, aljub y Estatua de Francisco Mira - Camí de la Gola - Paseo del Ingeniero Mira - Playa de la Babilonia.

+Ver más en el blog "Cerca de las Estrellas":
https://julianpalomarsanz.blogspot.com/2018/07/guardamar-meandro-del-rio-segura.html

Es una ruta muy recomendable, nos ha sorprendido muy gratamente por sus paisajes al lado de la ribera del río Segura, un poco abandonados pero con un sabor tradicional.
La regulación del río Segura para aprovechamiento humano proviene desde la época en que los seres humanos se asientan en los territorios, y empiezan a emplear sus aguas para el riego de las tierras de cultivo. El más grande avance en la cultura del agua para un correcto y racional uso del agua, proviene de época árabe, hace aproximadamente un milenio. De esa próspera época es de donde provienen las más grandes obras de aprovechamiento racional del agua. En la época árabe, se realizaron múltiples de obras, como por ejemplo, la construcción de una extensa red de acequias y azarbes, para el riego de la vega del río, o la construcción de norias de elevación de aguas para alcanzar áreas a las que por gravedad el agua no alcanzaba. Presas de azud de derivación lateral, para retener el agua. Todas estas obras supusieron un control racional del agua del río.
Cabe recordar que hasta el siglo XVIII, el rio desembocaba en una albufera en el hondo de la Vega Baja, donde se localizan las fundaciones pías de San Fulgencio, San Felipe Neri y Dolores. En este espacio había una laguna costera perteneciente al término municipal de Guardamar, donde se desarrollaba una importante actividad económica de pesca y plantación de cultivos como arroz o cáñamo, de importante tradición en la vega baja. Sin embargo fue por orden del Cardenal Belluga, la desecación de esta laguna, puesto que en ella habitaban unos mosquitos que se creía que contagiaban el paludismo. Esto supuso un expolio de tierras al municipio de Guardamar y la consecuente fundación de las Reales Villas de San Fulgencio, Dolores y San Felipe Neri, por la ejecución del plan se saneamiento de pantanos de esa época.
Este plan supuso una importante canalización del rio en su tramo bajo. A este se le forzó a transitar por un lado del valle fluvial en lugar de en la parte más baja del valle. Esto dio lugar a una serie de meandros que fueron agrandándose por motivo de la erosión del agua. La existencia de estos meandros tan grandes, hacen que el agua fluya muy lentamente. Este factor de velocidad lleva a que en el caso de crecida, el agua no se evacue con la velocidad que se requiere, con lo que crece inexorablemente el riesgo de desbordamiento. Este riesgo se acentúa aun mas si tenemos en cuenta que el río segura de forma tradicional, es decir, antes de 1987, se le ha aumentado el caudal, en defensa de los desbordamiento, únicamente elevando las motas, lo que supone que la rotura de una de estas lleva a que sea tremendamente dificultoso para el agua el regreso a su cauce natural.
Pues no fue hasta mediados del siglo XX, cuando se realizó la obra de rectificación de este meandro a las puertas de Guardamar. Esto supuso una mejora en el avenamiento del río y la posibilidad de reducir el riesgo de inundaciones catastróficas. Sin embargo, estas obras no fueron suficientes para retener la última gran avenida de agua del 1987. Año en que en los días 5 a 7 de noviembre de ese año llegaron a recogerse en Guardamar más de 300 litros por metro cuadrado y el desbordamiento del río, con la consecuente inundación de la huerta y los pueblos situados en el hondo de la vega baja.
Se restauró el meandro de Guardamar en 2006, dentro de las obras del Corredor Verde del río Segura, con las siguientes actuaciones:
-Acondicionamiento paisajístico de las motas del encauzamiento.
-Restauración y acondicionamiento ambiental del cerro del castillo
-Rehabilitación del molino harinero de San Antonio.
-Red de riego.
-Programa de señalización e información.
La Fonteta fue una de las ciudades fenicias más relevantes del Mediterráneo durante los siglos VII y VI antes de Cristo. La ciudad portuaria se levantó en un punto estratégico para facilitar la explotación de los recursos primarios, en suma, una colonia cuyos rasgos arquitectónicos, religiosos, funerarios, económicos y culturales lo convierten en uno de los centros más emblemáticos de la presencia fenicia en ultramar, dedicados a la metalurgia del cobre, el hierro y la plata. Entonces, el entorno paisajístico era muy similar al actual, pródigo en bosques de pinos y una fuerte presión de la arena dunar que, en época islámica, terminó cubriendo la Rábita califal, conjunto religioso de los siglos X y XI, formado por una gran mezquita, y varias celdas-oratorios, una de los cuales se encuentra reproducido a tamaño natural en el museo Arqueológico y Etnológico guardamarenco.
El castillo se emplaza en la más alta colina, "el Castel", donde se sitúan las ruinas de la muralla, siglo XIII, y la ciudadela amurallada. Está documentada su ocupación desde la edad de Hierro hasta la época Califal. Albergaba a los habitantes de Guardamar desde su fundación hasta el terremoto de 1829, después de lo cual se reutilizaron los materiales para la construcción del pueblo nuevo, en el conjunto urbano. Solo se han salvado algunos elementos de la estructura defensiva como el Baluarte de la Pólvor y lienzos de murallas y terrazas bajo medievales.
Sénia del río Seco, elemento que representa el sistema tradicional del riego en la huerta del Bajo Segura y el importante papel jugado por los aparatos elevadores de agua de tracción animal, como elementos complementarios del riego tradicional. Consta de dos ruedas, la de agua y la de aire o contrarueda. Actualmente está restaurada y se emplaza en el Paseo del Ingeniero Mira, entre el Parque Reina Sofía y el de Alfonso XIII.
Diseñada por el ingeniero Larramendi, autor del trazado urbano del nuevo Guardamar, posterior a los terremotos de 1829. Es un edificio neoclásico, de tres naves, inacabado según el proyecto original. Destaca la alta torre sobre la puerta de acceso, un ábside poligonal. Iniciada su construcción en 1845 y finalizada en 1910. En su interior se conservan algunos bienes rescatados de la antigua parroquia y de Nuestra Señora del Rosario.
Es un conjunto formado por un molino harinero de tracción hidráulica y un assut o presa, ligados histórica y estructuralmente. Su construcción primitiva data del siglo XIV, con remodelaciones posteriores de los siglos XVIII y de la primera mitad del XX, hasta la actual configuración neoárabe.

Si vols, pots o aquesta ruta.