Temps  5 hores 7 minuts

Coordenades 3549

Data de pujada 17 / de novembre / 2017

Data de realització d’octubre 2017

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19,86 km

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a prop de Cerreda, Galicia (España)

Etapa 4: Alberguería - Parada de Sil

SELECCIÓN DE FOTOS DE LA RUTA

Domingo, 22 de octubre de 2017



Esta es la cuarta etapa que forma parte de una travesía por la Ribeira Sacra. Propuesta realizada por Rutea que junto Caserío da Castiñeira y Celtia Travel son los grandes dinamizadores del sector turístico de esta zona.

Retomamos esta fantástica travesía en la aldea de A Alberguería. Las previsiones del tiempo daban un cielo azul toda la mañana, sin embargo en toda la comarca de la Ribeira Sacra hay una densa capa de niebla que lo cubre todo. Son las 9:30 de la mañana y no se ve un burro a 3 pasos, hecho que nos perjudica en esta primera parte, ya que esta etapa la podríamos definir como la de los miradores, 12 lugares desde donde admirar la belleza de este fenómeno geológico. Así que intentamos ir lo más despacio posible pasando por los lugares de O Río, Santiago de Cerrada, Vilouxe y Cimadevila. Pero aun así nos perdemos las vistas del Mirador de As Escadas y del Mirador de Vilouxe.


El sol no termina de hacer su trabajo y un inmenso mar de nubes nos sigue impidiendo divisar el cañón. Quizás se deba a que estos días ha llovido un poco después de mucho tiempo y esta zona es especialmente agradecida, ya que enseguida recuperan el caudal sus pequeños arroyos. Es una maravilla volver a escucharlos cuando vamos por el bosque, es el ruido que nos faltaba días atrás. Aun así las vistas desde el Mirador da Columna, el Mirador de Cabezoá son espectaculares.


De camino a Castro nos encontramos a un cazador en busca de liebres, pero seguro que éstas ya se han marchado en busca de tierras donde no hay humanos. Esta semana hubo una serie de incendios en toda Galicia y esta zona también se vio afectada. Me relata que él tuvo que ayudar en la extinción de uno que hubo a escasos metros de donde estábamos, junto la aldea de Coutiño. Una gran masa de humo llevado por el viento chocó contra la pared del Cañón en la parte de Lugo provocando que ésta subiera como una chimenea gigante. "Metía medo" me decía. Después me contaba que había visto a unos motoristas con cascos negros que subieron al parque eólico donde se inició el incendio. Le comento que debería dar parte a la Guardia Civil, por si alguna cámara pudo grabarlos. Sin embargo sigue desbarrando y quizás producto de la intoxicación en esta época de la post verdad, me intenta inducir diciendo "Non sei si serían os cataláns, intentado facerlle dano ó Rajoy". Es el momento de despedirse y seguir con la ruta.. Un poco más adelante pasamos por una zona donde todavía echaban humo varias raíces de alguna ericácea. Nos acercamos hasta donde salía humo pero no había forma de apagar los rescoldos que quedaban. En un entorno de suelo totalmente quemado, era algo similar al antiguo proceso de hacer carbón. Con gran pesar y después de vaciar nuestras botellas de agua seguimos con la ruta.


Llegamos a Castro y por fin podemos ver el Sil en todo su esplendor. El Mirador das Xariñas de Castro, o el de Pena da Cividá, son de los más bellos de esta parte del río. Tras visitar el Castro de Cividá dejamos este bello rincón de Parada do Sil.


Ahora toca bajar a los fondos del cañón, donde perdidos en un denso bosque parece que viajáramos en el tiempo para visitar el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, su entrada te hace sumergir en ese lugar ideal donde los ascetas ermitaños buscaban el aislamiento y la perfección espiritual en los siglos altomedievales. Pero lo que también llama la atención es un Castiñeiro Centenario situado en sus cercanías, donde la gente con otro tipo de creencias hace sus exvotos y ofrendas rememorando una ancestral tradición del "culto al árbol" celta.


El siguiente tramo es realmente mágico, un sendero recorre un castañal que deslumbra por la infinidad de tonalidades ocres del otoño. Después en el paraje de A Galiña tendremos que afrontar un desnivel de casi 200 metros hasta llegar a Portela. Un continuo zigzag donde contamos más de 80 curvas para superar este desnivel en apenas un kilómetro; suerte que íbamos comiendo morogos en varios madroños genialmente plantados a lo largo de la subida.


Ya estamos llegando a la parte final pero aún tendremos 5 paradas más: en el Mirador de Portela, el Mirador de As Fontiñas, el Mirador do Fental y los más conocidos: el Mirador de los Balcones de Madrid y junto a éste el Mirador de O Curral do Penso. Estos dos últimos miradores plagados de turista que con ansiedad sacan sus móviles para retratarse con el río Sil de fondo. Junto a los miradores nos acercamos al Foxo da Cabrita de Parada, pero no vemos ni cabra ni lobo, así que seguimos por los bosques repletos de castaños hasta llegar a Fondo de Vila y finalmente a Parada de Sil, poniendo fin a esta etapa en la estatua del Barquillero de Parada.


Y como no podía ser de otra forma disfrutamos del menú del Restaurante O Curtiñeiro, que destaca por la puesta en valor de productos de la zona, tanto de cerdo como variantes de platos y postres con castañas. Un lujazo y muy bien de precio, les aconsejo reservar. Hasta la próxima.


Enlaces a las demás etapas:

Etapa 1: Belesar - A Maiorga
Etapa 2: A Maiorga - Os Peares
Etapa 3: Os Peares - Alberguería
Etapa 4: Alberguería - Parada de Sil
Etapa 5: Parada de Sil - Fábrica da Luz
Etapa 6: Fábrica da Luz - Castro Caldelas

Información Técnica



IBP: 111 - Muy Dura Detalles. (En función de cómo consideréis vuestra preparación física os dará el grado de dificultad de la ruta)
Tipo de terreno: Salvo la primera parte el resto de la ruta va por senderos y caminos que recorren los bosques frondosos de la Ribeira Sacra, en perfecto estado ya que lo tienen muy bien orientado hacia el turismo.
GPS: La primera parte no está señalizada, por lo que es necesario su uso. La segunda parte, desde Castro, coincide con la PR-98, por lo que será muy fácil guiarse por las marcas.
Mejor estación: Nosotros la hicimos en otoño, destacaban los ocres de los bosques de frondosas. Lástima que este año no valgan las castañas porque también es la época de ellas. De todas formas imagino que cualquier estación tiene su encanto. Ya nos contaréis vuestra experiencia.
Agua: Pasa por diferentes aldeas y en varias de éstas vimos fuentes. No hay problemas con el agua. Especialmente buena la de Portela
Patrimonio: Mosteiro de Santa Cristina de Ribas do Sil, Os Balcóns de Madrid, Calvario no adro da igrexa parroquial de Santa Mariña de Parada de Sil, Igrexa parroquial de Santa Mariña de Parada de Sil.
A destacar: Esta es la etapa de los miradores, no podría destacar uno solo. También nos encantó la zona del monasterio. Una etapa bellísima.
  • Foto de A Alberguería
  • Foto de A Alberguería
  • Foto de A Alberguería
Lugar da parroquia de Cerreda no concello de Nogueira de Ramuín Significa: 1. Posada, mesón o venta. 2. Casa destinada para recoger a los pobres.
  • Foto de Cruceiro de Alberguería
  • Foto de Cruceiro de Alberguería
  • Foto de Cruceiro de Alberguería
El cruceiro de Alberguería está en un cruce de caminos cerca del cementerio, al lado de una casona de piedra y un viejo hórreo en ruinas. El cruceiro es un símbolo de la cultura popular en Galicia y una expresión de las creencias religiosas más arraigas y antiguas del mundo rural. Este que vemos tiene un fuste estriado con remates de motivos florales y máscaras o cabezas de monjes con un niño en los brazos soportando la cruz, el elemento indispensable en este tipo de monumentos que hicieron su aparición en el mundo rural gallego a partir del s. XIV. En la cruz figura un Cristo crucificado y detrás una extraña figura de la Virgen en postura de resignación.
  • Foto de O Río
  • Foto de O Río
  • Foto de O Río
Lugar da parroquia de Cerreda no concello de Nogueira de Ramuín
  • Foto de Santiago de Cerreda
  • Foto de Santiago de Cerreda
  • Foto de Santiago de Cerreda
Santiago de Cerreda é unha parroquia do concello ourensán de Nogueira de Ramuín na comarca de Ourense. No ano 2007 tiña 219 habitantes (109 homes e 110 mulleres) distribuídos en 4 entidades de poboación, o que supón unha diminución de 64 habitantes en relación ao ano 2000. Cerreda está como suspendida al borde del cañón del Sil, en una breve planicie, entre riachuelos y leves colinas, que se inicia en el cercano Vilouxe y llega hasta Vilar de Cerreda. No tiene acceso al Sil, ni ribera de viñedos, ni caminos descendentes, ni esbeltos miradores, ni una detallada panorámica sobre las grisáceas rocas en vertical caída sobre el embalsado río. Al otro lado una breve panorámica del valle de Lemos, pinares, y barbacana arriba, sumida entre grandes sotos de castaños, el lejano cenobio románico de Santa Cristina: A Cerreda se llega por una sinuosa carretera que enlaza Parada de Sil con Luintra y con el mágico parador de San Estevo, envuelto en un murmullo de ancestrales rezos monacales. La carretera apenas bordea la que fue una de las aldeas más pobladas del concello de Nogueira de Ramuín. Luintra es su centro. Años ha contaba con unos trescientos habitantes, hoy apenas una minucia de personas ancianas. Aumenta la población en los meses de verano, y ya entrado el otoño, de nuevo Cerreda solitaria. Un puñado de vecinos llegan los fines de semana para abrir ventanas y cerrarlas de nuevo al día siguiente. Cerreda es a modo de un pequeño microcosmos de la vida primitiva, aldeana, ya fugaz, con sus logros y fracasos, éxitos y desarraigadas emigraciones.
  • Foto de Iglesia de Santiago de Cerreda
  • Foto de Iglesia de Santiago de Cerreda
La aparición del recargado campanario de la torre de la iglesia de Santiago de Cerrada es sorprendente en un escenario de pequeñas aldeas campesinas donde el templo parroquial suele tener unas dimensiones proporcionadas al ambiente rural. La nave principal de la parroquial de Cerrada es aparatosa y sobria sobre las callejas de muros de piedra, los campos de pastos verdes y los cuidados tejados del pueblo. La construcción de la iglesia actual comenzó a finales del siglo XIX y terminó a principios del XX sin notables consideraciones artísticas pero con un volumen arquitectónico impresionante. La iglesia vieja estaba en el cementerio, como es habitual en el agro gallego, y las piedras se usaron para el nuevo santuario y el edificio del párroco que se levantó en uno de los laterales.
  • Foto de Mirador de As Escadas
  • Foto de Mirador de As Escadas
  • Foto de Mirador de As Escadas
Escada:1. Instrumento que sirve para subir. 2. Cadaleito para llevar al difunto. Desvío al mirador natural sobre el Cañón del Sil As Escadas. Coger a la izda. a la altura de las colmenas. Al volver del mirador y cuando seguimos con la ruta, si después de unos cientos de metros nos damos la vuelta y miramos hacia atrás, veremos un ejemplar de albariza muy bien conservado y dedicado a su uso, el proteger a las colmenas de la fauna salvaje.
  • Foto de Regato do Barranco dos Portos dos Carros
  • Foto de Regato do Barranco dos Portos dos Carros
  • Foto de Regato do Barranco dos Portos dos Carros
Pequeño afluente del río Sil
  • Foto de Vilouxe
  • Foto de Vilouxe
  • Foto de Vilouxe
Vilouxe es el nombre de un pueblo situado en la parroquia de Cerreda, en el municipio de Nogueira de Ramuín. Como podemos ver en la siguiente imagen, Vilaouxe está muy próximo al río Sil. De hecho, está tan próximo que Aldea do Río habría sido un nombre perfecto en gallego. Sin embargo, se conoce como Vilouxe. Vilouxe podría considerarse un topónimo gallego de origen mixto, del latín villa y del gaélico uisge, con el significado “aldea del río”. Sin embargo, preferimos una etimología mucho más razonable para Vilouxe. Creemos que el topónimo gaélico original fue Baile Uisge. Los significados de la palabra gaélica baile son los mismos que los de la palabra latina villa, con una forma fonética muy similar.
  • Foto de Mirador de Vilouxe 1
  • Foto de Mirador de Vilouxe 1
  • Foto de Mirador de Vilouxe 1
Las mejores vistas que se pueden disfrutar. La zona de aparcamiento está a un rato andando, pero merece la pena. Hay que tener cuidado porque no hay barandilla y es un poco peligroso. El más espectacular de los miradores del cañón del Sil y a la vez el menos frecuentado. Para llegar a él es necesario dejar el vehículo en la entrada del pueblo y caminar por sus estrechas callejuelas y un camino entre "leiras". Al contrario que el resto de "monumentalizados" miradores del Cañón del Sil este no es más que un promontorio despejado de vegetación sin ningún vallado. Cuidado con los niños.
  • Foto de Mirador de Vilouxe 2
  • Foto de Mirador de Vilouxe 2
Es de los menos conocidos pero muy espectacular, esta señalizado por la asociación movete por Nogueira pero no está preparado así que hay que ir con cuidado y no acercarse demasiado al borde De entre todos los miradores del cañón del Sil, este tiene unas espectaculares vistas, y, todo hay que decirlo, un acceso algo más complicado que otros.
  • Foto de Peto de ánimas de Cimadevila
  • Foto de Peto de ánimas de Cimadevila
  • Foto de Peto de ánimas de Cimadevila
Cimadevila: "encima de la villa"
  • Foto de Regato de Trabancas
  • Foto de Regato de Trabancas
Trabanca: Del latín tabula (tabla). Tode de madera de gran tamaño. Mesa formada por un tablón sostenido por caballetes.
  • Foto de Mirador da Columna
  • Foto de Mirador da Columna
  • Foto de Mirador da Columna
  • Foto de Mirador da Columna
Dos de los miradores más conocidos del Cañón del Sil, localizados en la carretera que une Luintra con Parada. Situados muy cerca el uno del otro, ambos nos ofrecen de nuevo una panorámica de la zona más abrupta del cañón que, justo en este tramo, forma una espectacular curva en su trazado. Recorriendo la carretera OU-0508 desde la localidad orensana de Luintra hacia Parada de Sil, tenemos la fortuna de disfrutar de un vial que se mantiene en su mayor parte paralelo en todo momento al curso del río Sil por su margen izquierda. Esto nos permite estar casi continuamente al lado del Cañón del Sil, facilitándonos el acceso a sus diferentes lugares desde los que podemos admirar la belleza del mismo. Es poco después de pasar cerca del pueblo de Vilouxe que llegamos al Mirador de la Columna, casi en el kilómetro 29 de la carretera antes citada. En mi humilde opinión... El mejor mirador de la Ribeira Sacra. Hay que caminar desde la carretera por una pista de arena unos 150 metros... Pero al llegar al balcón... Mejor ir a verlo!!! Precioso aunque personalmente prefiero los de cabezoas, vilouxe o el de las xariñas de castro
  • Foto de Regato do Furado
Furado: 1. Que tiene uno o más agujeros. 2. Concavidad redonda hecha en un terreno. 3. Cueva para enterrar a los muertos. 4. Cavidad de la pelvis
  • Foto de Mirador de Cabezoá
Cabezoá: Quizás haga referencia 1. al vino que marea fácilmente..2. Enfermedad que ataca a la cabeza de las vacas, equinos y ovejas. En lo alto del pequeño pero escarpado valle que se precipita hacia el Sil y que forma el rego do Furado se encuentra un mirador acondicionado para observar el meandro del Sil del Cotarro das Boedas. Es una buena opción junto con el vecino mirador de A Columna para admirar este punto tan fantástico de la Ribeira Sacra. Se localiza junto a la carretera y existe un pequeño aparcamiento junto a él. Está a una altura de 850 metros y es uno de los miradores más altos que se encuentran a los pies de los Cañones del Sil. El mirador es a veces llamado Cabezoá o Cabezoás
  • Foto de Pena Cerrada
  • Foto de Pena Cerrada
  • Foto de Castro
  • Foto de Castro
  • Foto de Castro
Castro é un lugar da parroquia de Caxide, no concello ourensán de Parada de Sil na comarca da Terra de Caldelas. Tiña 9 habitantes no ano 2009 segundo datos do Instituto Nacional de Estatística, dos cales 5 eran homes e 4 eran mulleres. Un castro é un poboado prehistórico da Península Ibérica
  • Foto de Camping de Castro
  • Foto de Camping de Castro
  • Foto de Camping de Castro
  • Foto de Camping de Castro
Unas instalaciones cuidadas con cariño para que el viajero disfrute de su estancia, basadas en la construcción tradicional de las casas de la zona. Cafetería, terrazas, jardín, mirador... son algunas de las zonas que encontrareis dentro de nuestro camping. Un lugar para relajarse y disfrutar de la naturaleza en toda su expresión.
  • Foto de Mirador das Xariñas de Castro
  • Foto de Mirador das Xariñas de Castro
  • Foto de Mirador das Xariñas de Castro
  • Foto de Mirador das Xariñas de Castro
En la Ribeira Sacra cualquier lugar es bueno para disfrutar de las vistas del valle de los cañones del Sil. Aún así tenemos a lo largo de todo su recorrido y en ambas orillas multitud de miradores acondicionados para el disfrute de las mejores postales que nos podamos imaginar. En Parada de Sil se forman varios de los acantilados más altos de las riberas del Sil. Por ello es un lugar inmejorable para la observación del citado valle. Al este del núcleo principal de este concello se encuentra el lugar de O Castro que se eleva hasta los 628 metros de altura. No sería difícil imaginar un antiguo asentamiento castrexo aquí como así lo demuestra la toponimia de este sitio. El punto más alto y por su relieve es muy probable que albergara un poblado de este tipo. Para acceder al mirador podremos hacerlo a través del camping en épocas de apertura o bien por un sendero que discurre por un lateral del mismo cuando nos lo encontremos cerrado. Junto a el helipuerto veremos dos plataformas de madera que se adentran en los acantilados de casi 400 metros de desnivel. Desconocemos el origen de la palabra “xariña” aunque podría venir de “xaro” o “xara”, en referencia a diversas plantas e incluso según algún estudioso a un tipo de cepa. Desde la plataforma veremos el profundo valle del Sil entre los concellos de Sober y Parada de Sil. Un mirador espectacular pero que no es fácil llegar a el porque la señalización lo indica a través del camping que está cerrado gran parte del año. Hay que entrar por un camino que está a la izquierda de una casa que está a la izquierda del camping
  • Foto de Mirador das Xariñas de Castro 2
A pocos metros del otro mirador tenemos una bonita área con varios bancos y esculturas. Merecería la pena sentarse y disfrutar de estas vistas desde sus bancos. En una escultura se puede leer esta poesía: Eu, máis alá do merrere resurdirei tocando a gaitiña ¡na longa gaiola do vento co froleo da ialma miña! Frolear es improvisar con la gaita creando nuevos sonidos.
  • Foto de Castro da Cividá
  • Foto de Castro da Cividá
  • Foto de Castro da Cividá
  • Foto de Castro da Cividá
  • Foto de Castro da Cividá
  • Foto de Castro da Cividá
Se trata de un poblado fortificado delimitado por una potente muralla perimetral de piedra irregular colocada a seco, que complemente sus condiciones naturales de defensa sobre todo por los flancos norte y sur, cayendo vertiginosamente por la cada del río Sil. Sorprende la ausencia de soso defensivos en los sectores Este y Sur, ya que son los puntos más vulnerables y de más fácil acceso, lo que evidencia que no se trata de un asentamiento fortificado típico de la Edad del Hierro.
  • Foto de Mirador de Pena da Cividá
  • Foto de Mirador de Pena da Cividá
  • Foto de Mirador de Pena da Cividá
Situado en un Outeiro a 638 m de altura, toma su nombre de una palabra frecuente en Galicia para designar lugares habitados en la antigüedad como: cidade, cidá, cividade, cividá...variantes todas ellas de la voz latina civitate. Desde allí ofrece un amplio dominio visual sobre el valle del río Sil
  • Foto de Mirador en la carretera de Parada de Sil
  • Foto de Mirador en la carretera de Parada de Sil
  • Foto de Monasterio de Santa Cristina
  • Foto de Monasterio de Santa Cristina
  • Foto de Monasterio de Santa Cristina
  • Foto de Monasterio de Santa Cristina
  • Foto de Monasterio de Santa Cristina
El Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil es uno de los grandes encantos monumentales y espirituales de la Ribeira Sacra. Este cenobio benedictino es mucho menos conocido que otros tan ilustres como el de San Esteban (Santo Estevo de Ribas de Sil, reconvertido en parador) pero, sin embargo, desde el punto de vista artístico y arquitectónico es un monumento de máximo interés. Santa Cristina de Ribas de Sil se encuentra en el municipio de Parada do Sil en un entorno de incomparable belleza, a pocos metros del río Sil rodeado completamente de un frondoso bosque de castaños. Para llegar hasta este inefable monumento ha de tomarse una carreterita rural asfaltada desde Parada do Sil en dirección al noroeste, atravesando la angosta calzada entre las calles de la aldea de Castro y desde allí, iniciar una pronunciada bajada rodeada de densísimos bosques de robles y castaños de un par de kilómetros hasta donde la carretera termina, con un pequeño ensanchamiento que se emplea como aparcamiento. Aunque no es visible desde este lugar la orilla del río Sil encajonado en su majestuoso cañón (salvo desde lo alto de la torre) sólo se encuentra a unos pocos centenares de metros. Orígenes Como tantos otros cenobios de Galicia y especialmente de la Ribera Sacra, el origen de Santa Cristina de Ribas de Sil hay que buscarlo en los asentamientos de ascetas ermitaños que buscaban el aislamiento y la perfección espiritual en los siglos altomedievales. Como comunidad monástica posterior se especula también con un origen muy antiguo, si bien, la primera noticia de este monasterio se tiene en el siglo IX. En el siglo XII es cuando pasa a convertirse en un monasterio benedictino, contando con amplias posesiones en la comarca. Su declive se inicia durante la Baja Edad Media, prueba de ello es que en el año 1508 pasa a convertirse en priorato del vecino cenobio de Santo Estevo de Ribas de Sil. En el siglo XIX, es abandonado tras la Desamortización y empleado como granja de propiedad privada. El Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil en la actualidad A pesar de su larga historia, lo que el viajero puede presenciar hoy es un conjunto de edificios románicos (finales del siglo XII y comienzos del XIII) y renacentista (s. XVI) principalmente. La iglesia es plenamente románica, de finales del siglo XII. Tiene planta de cruz latina, con una sola nave más crucero muy señalado en planta. La cabecera tiene tres ábsides. El principal es la prolongación de la nave, mientras que los absidiolos laterales se abren a los brazos del transepto. También tiene una torre románica -algo poco frecuente en el románico gallego- y dos pandas del claustro renacentista originario del siglo XVI en su lado septentrional. La iglesia Centrándonos en la iglesia del monasterio, diremos que su gran encanto reside en su armoniosa y elegante arquitectura caracterizada por la sillería granítica, más que en aspectos escultóricos. Interior Su nave es alta y esbelta, formada por cinco tramos separados por arcos diafragma apuntados apoyados sobre ménsulas escalonadas. Dichos arcos se encargan de soportar el techo de madera (ya que nunca se pensó en abovedar en piedra este espacio). Estos arcos de refuerzo se hacen corresponder externamente con contrafuertes rítmicamente dispuestos en el exterior, como veremos. En los paños entre los contrafuertes hay ventanales. Todo ello ofrece un resultado muy armónico. La cabecera es tripartita y se comunica con un amplio transepto. Los arcos triunfales y torales de esta parte del templo son de medio punto y ojivales. En ellos se aprecia un cierto carácter ultrasemicircular (herradura). El crucero está sobreelevado y se cubre con bóveda de medio cañón. Un ventanal permite intensificar la iluminación de esta iglesia, que se muestra bastante oscura en general, como consecuencia del encajonamiento en el pequeño valle y su vigorosa foresta. En el interior del ábside central se conserva una serie de pinturas murales clasicistas. La mayor parte de los capiteles del interior muestra cestas con hojas de plantas aunque hay algunos figurados: • Un personaje -quizás un cuadrumano- rodeado de leones. • Cuadrúpedos que parecen devorar algo poco identificable con forma arqueada. • Hombres que parecen hacer gestos burlescos con sus manos en los rostros. • Una cabeza de cuya boca que emergen tallos. Exterior La nave del transepto sobresale bastante de la nave y en sus dos hastiales también se abren ventanales románicos. La cabecera muestra un gran ábside principal seccionado por cuatro columnas y en las tres calles principales se abren ventanales de arquivoltas planas sobre columnillas. Uno de los ventanales del ábside central contiene en sus capiteles dos escenas figuradas. Se trata de sendas parejas de animales simétricamente dispuestos: aves y cuadrúpedos. Los ábsides laterales, además de tener un tamaño muy inferior, tienen una articulación también más simple, con tambor liso y una estrecha aspillera central. Hay que fijarse bien en los voluminosos canes que soportan el alero pues hay algunos bien interesantes. Entre ellos, destacamos uno con personaje con un cántaro en la boca, un hombre ensañando su falo, una mujer en pleno parto, además de las consabidas cabezas de animales, incluyendo algún que otro felino. El muro lateral sur, a pesar de la falta de perspectiva visual debida a la frondosa vegetación y la rampa de la ladera, se muestra perfectamente armónico, gracias a la alternancia de contrafuertes que dejan en cada espacio interno un bello ventanal. En uno de ellos vemos otro capitel historiado pero de insegura interpretación. Aparecen dos personajes. Uno de ellos parece señalar con su mano algo cercano a un libro, mientras que el otro levanta un objeto de difícil identificación. Elemento muy notable es la fachada del oeste, constituida por una portada de tres arquivoltas semicirculares -insinúan arcos de herradura- de perfil de bocel y tradosadas por ajedrezado. Tiene tres parejas de columnas cuyos capiteles son vegetales mayoritariamente, aunque una pareja muestra rudas cabezas humanas. El tímpano semicircular que tiene actualmente es completamente liso, aunque probablemente dispusiera de alguna escena bíblica pintada en su superficie. Encima se ensambló un gran rosetón para iluminar el templo. Las tracerías forman una cruz lobulada en el centro rodeada de ocho huecos también de perfil angrelados. Al norte queda una sencilla torre románica almenada con troneras de arcos semicirculares. El claustro y la torre Anexa a la fachada hay una preciosa portadita románica que daba acceso al claustro. Dispone de arquivoltas semicirculares ornadas con zigzags y palmetas además de un intradós angrelado en cuyos huecos aparecen los cuatro símbolos de los Evangelistas: ángel, toro, león y águila. En las mochetas, dos personajes humanos -quizás ángeles o profetas- portan libros en sus manos. A pesar de cierto desgaste en las tallas, se aprecia una evidente relación estilística con el Taller del Maestro Mateo. Del claustro quedan dos pandas en pie. Son del siglo XVI, y se articulan mediante arcos de medio punto sobre columnas de fustes ochavados (más bien diríamos pilares prismáticos con las esquinas achaflanadas). Su austeridad y equilibrio permiten no desentonar con la arquitectura románica del templo. Un tramo de la panda norte de este claustro está ocupado por la base de la torre citada. Además de lo poco corriente de estas estructuras en románico gallego, lo más original es que no se trata de un cuerpo cerrado al exterior sino abierto en tres de sus lados mediante arcos apuntados sobre columnas, lo que lo asemeja aun ciborio o quizás a un arcosolio de enterramiento. Uno de los capiteles es muy interesante pues en él se esculpieron don arpías de estilo mateano, cuyas colas serpentiformes terminan en un lazo que rodea sus cuellos. De nuevo, se aprecia la relación estilística e iconográfica entre el taller del Maestro Mateo y otros hispanos de la segunda mitad del siglo XII como Silos, Carrión de los Condes, San Vicente de Ávila, etc. También hay que observar la puerta que comunica estas pandas claustrales con la iglesia mediante una sencilla puerta de arquivoltas planas a la que se llega por una gran escalera de seis peldaños semicirculares. En esta zona del conjunto monástico podemos apreciar una serie de laudas sepulcrales de abades medievales que fueron reaprovechadas como material constructivo durante las reformas del siglo XVI.
  • Foto de Castiñeiro Centenario
  • Foto de Castiñeiro Centenario
  • Foto de Castiñeiro Centenario
  • Foto de Castiñeiro Centenario
  • Foto de Castiñeiro Centenario
Se trata de un castaño centenario que se llena de exvotos u ofrendas procedentes de peregrinos y de los habitantes de los pueblos cercanos. Da la sensación de ser una reminiscencia del “culto al árbol” celta. El “Bosque Sagrado” (o “Nemeton”) era un concepto común a muchas culturas bárbaras o incluso la propia Roma (ver Piedra Escrita en Madrid). A menudo en el árbol sagrado se colocaban ofrendas y exvotos. El cristianismo intentó, al principio, erradicar esta práctica paganal: San Barbate mandó talar un árbol sagrado del que los lombardos colgaban pieles de animales, etc. O incluso Carlomagno mandó talar el árbol Jrminsul, sagrado para los sajones. Pero la costumbre sobrevive en lugares como este o incluso en San Andrés de Teixido (“Vai de morto quen non foi de vivo”).
  • Foto de O Regueiral
  • Foto de O Regueiral
Significado evidente
  • Foto de A Galiña
  • Foto de A Galiña
  • Foto de A Galiña
Paraje increíble lleno de castaños en el que para subir habrá que afrontar más de 80 curvas.
  • Foto de Portela
  • Foto de Portela
  • Foto de Portela
  • Foto de Portela
  • Foto de Portela
Lugar da parroquia de Caxide no concello de Parada de Sil Portal. 2. [Pouco usado] Porta pequena. 3. Ponto em que um caminho ou uma estrada forma um cotovelo ou ângulo, ordinariamente numa garganta ou desfiladeiro. 4. [Portugal: Alentejo] Depressão de um pontal.
  • Foto de Mirador de Portela
  • Foto de Mirador de Portela
Bonito mirador que se puede divisar la aldea de Portela y el Cañón del Sil. Enfrente veremos la parroquia de Santiorxo y sus viñedos
  • Foto de Mirador das Fontiñas y Pozo da Ovella
  • Foto de Mirador das Fontiñas y Pozo da Ovella
  • Foto de Mirador das Fontiñas y Pozo da Ovella
Junto a este mirador hay un pequeño regato que cuando lleva agua forma una bonita cascada que denominan Pozo da Ovella. El acceso no es fácil a pesar de estar parcialmente vallado. Ojo
  • Foto de Mirador do Fental
  • Foto de Mirador do Fental
  • Foto de Mirador do Fental
  • Foto de Mirador do Fental
Está señalizado con un desvío a 200 m. desde allí, tenemos unas prolongadas miradas al Cañón del río Sil y también una de las formaciones rocosas que se pueden ver en el catamaran en la ruta fluvial.
  • Foto de Os Eirelos
  • Foto de Os Eirelos
  • Foto de Os Eirelos
Espacios llanos en donde se celebran reuniones, fiestas....
  • Foto de Balcones de Madrid
  • Foto de Balcones de Madrid
  • Foto de Balcones de Madrid
  • Foto de Balcones de Madrid
  • Foto de Balcones de Madrid
El Mirador de los Balcones de Madrid nos ofrece la posibilidad de contemplar los cañones del Rio Sil desde las alturas, desde este lugar tendremos la oportunidad de realizar unas panorámicas impresionantes del rio y las paredes de roca. El mirador también es un fantástico sitio para observar las aves que viven y habitan en el cañón, rapaces en su mayoría, si te gusta este tipo de actividad no olvides ni tu cámara de fotos ni los prismático para poder contemplar las aves más fácilmente. Para llegar al mirador tan solo tendremos que seguir las indicaciones y los carteles que nos llevarán a él desde La Parada del Sil. Desde el pueblo parte una pista muy bien indicadaaunque no es apta para ir con carritos de bebés, si vamos con niños pequeños lo mejor es optar por la mochila de porteo. El mirador está situado sobre unos impresionantes balcones de piedras protegidos por barandillas de madera por lo que tendremos que tener especial cuidado con los más pequeños, para que no trepen por la barandilla ni se asomen demasiado y se resbalen. ¿Y por qué se llama el Mirador de los Balcones de Madrid?, el nombre no viene porque desde esta altura pueda llegar a verse la capital sino porque desde este lugar las mujeres despedían a sus maridos que iban rumbo a Madrid de emigrantes, muchos de estos hombres eran barquilleros (de ahí que haya un monumento en el pueblo al Barquillero), afiladores u otros oficios artesanos. Uno de los mejores momentos para ir al mirador es al atardecer, para contemplar como los rayos de sol dejan de entrar en el cañón y poco a poco la oscuridad lo atrapa. El Mirador de los Balcones de Madrid es uno de los lugares más bonitos desde donde podremos contemplar el cañón del río Sil.
  • Foto de Mirador O Curral do Penso
  • Foto de Mirador O Curral do Penso
  • Foto de Mirador O Curral do Penso
Situado junto los Balcones de Madrid
  • Foto de Foxo da Cabrita de Parada
  • Foto de Foxo da Cabrita de Parada
  • Foto de Foxo da Cabrita de Parada
Se encuentra muy próximo al pueblo de Parada de Sil, en el acceso por la derecha al conocido mirador de Os Torgás o Balcóns de Madrid. Esta pequeña pero interesante muestra de nuestro patrimonio cultural, ha quedado sin señalizar una vez más, tras el último despliegue señalizador del Plan de Dinamización Turístico de la Ribeira Sacra. Es, o más bien era, una trampa para cazar lobos, de los no tan lejanos tiempos en que se cazaba a este animal, emblemático de nuestra fauna. Galicia y norte de Portugal conservan escasos y valiosos ejemplos de foxos de lobos. Algunos constan de impresionantemente largos muros que convergen en un pequeño paso, un hueco bajo, hacia donde se acorralaba a los animales, y tras el que se abre el foso a donde caian. Este de Parada era de los más simples o de cabrita, pues consiste en un pozo circular y ancho con la profundidad justa para que un lobo se tirase a cazar el cebo que se ponia dentro, generalmente una cabra u oveja vieja, y no pudiese luego salir subiendo sus verticales paredes. Es fácil luego imaginar el revuelo del vecindario y el final del animal
  • Foto de Os Torgás
  • Foto de Os Torgás
  • Foto de Os Torgás
Torga: 1. Arbusto de la familia de las ericaceas de madera muy dura. Se emplean para hacer carbón vegetal o fabricar cachimbas.
  • Foto de Fondo de Vila
  • Foto de Fondo de Vila
Lugar da parroquia de Parada de Sil no concello de Parada de Sil
  • Foto de Barquillero de Parada de Sil
  • Foto de Barquillero de Parada de Sil
  • Foto de Barquillero de Parada de Sil
Así como Luintra tiene la tradición de afiladores, la de Parada de Sil es de barquilleros y en su recuerdo y homenaje se inauguró esta escultura de Xosé Campo Herrero, en 1981. No acudían sólo a las fiestas de la región, sino que algunos de ellos emigraron a Castilla, en particular a Madrid. "El barquillo orensano era peculiar. Se hacía con ingredientes muy orensanos: agua, miel y harina de trigo. Esta masa se escudillaba sobre la plancha de hierro, que se cerraba para que cuajase. A lo que estaba tostadita, se enrollaba la oblea caliente en un palo cuya punta tenía forma fusiforme, apuntada, con lo cual la oblea tomaba forma cónica pero sin ser completamente cerrados en la punta –modelo que siguen los cucuruchos de los helados-. Los barquillos se dispensaban insertados unos en otros, mismo semejaban un mango plegable o un catalejo. El barquillero transportaba los barquillos en la Barquillera. La Barquillera es un aparato hecho de hojalata, pintado a brocha y generalmente de color encarnados, semejando una antigua caldera de la leche, pero de mayores dimensiones. La tapa poseía una ruleta, con sus barrotillos metálicos y sus números pintados. Del mástil partía una lengüeta que giraba sobre sí misma y era la encargada de marcar el premio; generalmente se hacía con una astilla de hueso de vaca". Hoy, el barquillo se hace de forma industrial: nada que ver su tacto y sabor con el que hacían estos artesanos, siempre rodeados de niños ilusionados en llevarse una buena porción de ellos encajados los unos en los otros. Es verdad que, al menos algunos, "hacían trampas" para que la lengüeta no marcara números altos, pero la ilusión del niño siempre compensaba esas cosas, pagaba sus perras y giraba la ruleta a ver si conseguía ser más pícaro que él, cosa difícil. Pero, aunque sólo tocasen un par de ellos, la "aventura" merecía la pena.

1 comentari

  • Foto de Ne.no

    Ne.no 29/12/2017

    He fet aquesta ruta  veure detalls

    Es la parte más conocida de la Ribeira Sacra. Destaca el Monasterio y los Balcones de Madrid. Gracias por compartir tu experiencia.

Si vols, pots o aquesta ruta.