Temps  4 hores 55 minuts

Coordenades 991

Data de pujada 11 / d’agost / 2019

Data de realització d’agost 2019

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972 m
740 m
0
4,2
8,5
16,95 km

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a prop de Hoyos del Tozo, Castilla y León (España)

Resumen: Sendero inolvidable que reúne grandes atractivos escénicos y naturales. Ida por el río hasta el molino de "El Zurdo" y vuelta por el páramo pasando por Ceniceros. Es una ruta circular de unas cinco horas para periodos en los que no baje mucha agua (importante), con mínima repetición de tramos y que evita todo lo posible la carretera. El camino está bien indicado y es sencillo, aunque hay una pequeña trepada que requiere un poco más de atención.

La cabecera del río Rudrón se ha convertido en una de mis zonas favoritas de la provincia de Burgos y esta es la ruta más completa para conocer esta zona. Las carreteras no permitieron el acceso hasta hace poco tiempo por lo que los hábitats que atravesaremos son de los mejor conservados. Además, las distintas figuras de protección de este espacio anticipan al visitante sus valores y su riqueza: espacio natural "Hoces del Alto Ebro y Rudrón", Geoparque de "Las Loras", Red Natura, zona de especial protección de aves, etc. En el camino podremos disfrutar de los dos grandes ambientes muy diferenciados: el fondo del cañon, que con obstinación ha labrado el río Rudrón durante millones de años y el recio páramo con su piel de roca, lo que por momentos le hace parecer una estepa.

Para este día decidimos bajar por el río a primera hora para volver por el páramo pero si se espera un día de calor recomiendo hacerla en sentido contrario, atravesando la zona más expuesta a primera hora y dejando el tramo fresquito para las horas centrales, ya que incluso podréis disfrutar de un reconfortante baño.

El inicio se localiza en el pueblo de Hoyos del Tozo, prescindiendo en esta ocasión del tramo desde Barrio Panizares, una más de las opciones que podríamos añadir si queremos extender la ruta. Caminando siempre por la margen izquierda del río salimos del pueblo por el camino de doble rodera que parte desde la última casa. Dejamos los cantiles (), atalaya de rapaces, a nuestra izquierda y pasando las ruinas de un antiguo refugio nos acercamos a la espesura, donde el cañon empieza a estrecharse y el camino se convierte en senda. Acompañados de un rico bosque de ribera nos acercamos a una edificación de ladrillo que no es sino una central () que daba luz a estos pueblos hace años. A continuación llegamos a un punto mínimamente técnico, una subida que salva unas rocas que nos impiden avanzar por la orilla del río (). La soga no está en el mejor estado pero es suficiente para darnos más confianza. Una vez superado el obstáculo aparecerá un poco más adelante un arroyo que habremos de vadear y que proviene de la "Fuentona", ¡acercaros y contemplad cómo el agua resurge después de filtrarse por el páramo! Más adelante, unos quejigos de gran porte centrarán la atención hasta que repares de nuevo en el rumor del río que anticipa un punto en el que se cruzan varios senderos.

Estaremos en una campa y un letrero nos marca las posibilidades que tenemos para continuar. El sendero que asciende lleva hasta el despoblado de Ceniceros y tiene grandes vistas pero preferimos extender el recorrido para regresar más tarde a este punto, conocido con el curioso nombre de "Rasgabragas" por el molino que se encuentra en la margen opuesta. Continuamos por la vega del río, dirección San Andrés de Montearados (vía larga) y Moradillo del Castillo, pasando un aparcamiento y llegamos a la pista que desde hace poco comunica los dos pueblos citados. Aunque la ruta que habitualmente se sugiere transita por esta pista hasta San Andrés para desde allí alcanzar Ceniceros, decidimos hacer una variante para enlazar un tramo con otra ruta de gran belleza, la circular Moradillo/La Rad. ¡Ojo!, como veréis más adelante esta decisión depende del caudal del río, seguid el sendero habitual si la lleváis a cabo fuera de la época de estiaje.

Siguiendo está desviación transitamos un tiempo mínimo por carretera y podremos disfrutar del que es, en mi opinión, uno de los rincones más bonitos del parque, el molino de "El Zurdo". No tiene pérdida, ya que aparece junto a la pista y cruzando su puente podremos contemplar su ruina, que aún conserva su rueda en el cauce molinero y su espectacular azud, al que se agarra el esqueleto de un viejo árbol para completar la estampa de postal. Seguimos por la senda de la derecha (dirección La Rad), pasando junto a la fuente del Tobazo (auténtica cascada en época de lluvias), una campa, unos corrales de ganado y su camino de acceso y llegamos a una bifurcación. El camino de la izquierda es la continuación de esa otra ruta que antes mencioné y si seguís ascendiendo unos metros podréis contemplar otro punto singular, la mina de manganeso y la cascada que se puede observar tras las lluvias. Sin embargo, para volver a visitar a nuestro querido Rudrón hemos de continuar por la derecha, por el camino que hace poco ha sido recuperado y que se utiliza en la carrera de BTT. Este sendero, aunque por momentos gana algo de altura, no se aleja demasiado del río, nos permite observar algún árbol centenario y tras una repentina bajada nos devuelve al fondo del valle, desde donde habremos de cruzar al otro lado. Para ello podemos servirnos de un puente temporal que se suele instalar, de una pasarela de piedras que encontraremos río arriba o vadeando en algún punto que os atreváis. El objetivo es regresar frente al molino de "Rasgabragas".

De vuelta a este punto, comenzamos la paulatina y medianamente exigente cuesta del páramo. El bosque pierde su carácter ribereño y al abrirse ofrece como recompensa al esfuerzo una vistas panorámicas inmejorables de estos meandros (). Poco antes de alcanzar la cota más alta de la ruta pasaremos por el pueblo de Ceniceros, cuyo exiguo caserío sin duda ha vivido mejores tiempos. El tramo que nos queda lo recorreremos por el páramo, un espacio más abierto en el que van apareciendo tierras de labor. Antes de comenzar el descenso al pueblo de partida, en el borde del risco y tras una tierra aparece un punto de interés geomorfológico, la "Churacada" o "Chulacada". Continuando descendemos al arroyo de las Fuentes, que surte de agua al pueblo con el depósito que hemos de rodear para alcanzar el sendero que desde Barrio nos devuelve a Hoyos del Tozo.

Para rematar, entrando en el pueblo podéis contemplar la libre reconstrucción de una colonia de rudistas que un paisano ha colocado en la fachada de una finca, la cascada de "La Coladera" y el pórtico románico de su iglesia (rebajado en altura por las recurrentes crecidas del río).
Punt d'observació d'aus

Cantiles

Edifici d'interès

Casa de la Luz

Risc

Trepada

Subida por rocas, comprobad que la cuerda es segura
Waypoint

La Fuentona

Waypoint

Zona del molino de Rasgabragas

Represa, árboles destacados, molino, pasarela
Intersecció

Cruce

Waypoint

Área del molino del Zurdo

Molino, azud, fuente/cascada, campa y zona de baño
panoràmica

Ceniceros

Vistas panorámicas, pueblo abandonado

Comentaris

    Si vols, pots o aquesta ruta.