Descarrega

Distància

34,89 km

Desnivell positiu

581 m

Dificultat tècnica

Moderat

Desnivell negatiu

581 m

Altitud màxima

1.369 m

Trailrank

47

Altitud mínima

757 m

Tipus de ruta

Circular

Temps

7 hores 5 minuts

Coordenades

2596

Data de pujada

6 d’octubre de 2015

Data de realització

d’octubre 2015
Sigues el primer a aplaudir
1 comentari
Comparteix
-
-
1.369 m
757 m
34,89 km

Vista 1760 vegades, descarregada 31 vegades

a prop de Sant Joan de les Abadesses, Catalunya (España)

Ruta que forma parte del recorrido por todos los pueblos de la Provincia de Girona, con el objeto de conocer sus lugares más interesantes, fotografiarlos y documentarlos.

De Ogassa hasta pasado Sant Martí de Surroca que Dios nos coja confesados, es una subida dura y constante que parece que no vaya a terminarse nunca, pasas de los 950 metros a los 1300 de altitud en poco más de una distancia de 3 kilómetros. Afortunadamente el terreno es asfaltado o emporlanado y muy interesante de ver las diferentes partes que componían un poblado minero, las casas de los mineros, los talleres, la farmacia y las diferentes entradas a las minas. Junto a las nuevas edificaciones en la zona de Santa Bàrbara se conserva una edificación arreglada donde se puede ver como eran las casas de los mineros en aquellos tiempos, en la portada hay una estatua dedicada a Sant Pancrás.

Salida de Sant Joan de les Abadesses después de visitarla, atravesamos el puente (Pont Vell) que atraviesa el Río Ter y nos dirijimos hacia la estación del tren, donde encontramos la ruta del ferro y el carril bici que nos llevará,muy bien indicado por cierto a Ogassa.

En Ogassa ya he explicado el camino y llegamos hasta Sant Martí de Surroca donde admiramos su Iglesia románica situada a unos 1300 metros de altitud de la que le viene el nombre al estar situada (debajo de las rocas) de unas montañas rocosas y que en catalán se escribe (sota la roca) que fue derivando a Surroca. Al lado de la Iglesia hay el cementerio Municipal.

Después de este pueblo hay un ligero descenso y otra subida que nos llevará a la altura máxima de esta ruta y que está en torno a los 1.400 metros, por esta zona pudimos comprobar que había mucho movimiento ya que estábamos en época de setas y es un lugar adecuado para ellas. Desde aquí empieza un largo descenso de más de 5 kilómetros hasta la colonia Estevenell

Tomamos la carretera hacia Sant Pau y nuestra idea era seguirla por un camino que empieza en el Camping Vall de Camprodón, pero había letreros que indicaban camino particular y no lo hicimos. Me gustaría saber si realmente era un camino particular o como tantos otros prueban con el letrero y si nadie dice nada ya no lo quitan y se ahorran el paso de ciclistas y caminantes cerca de la propiedad.

Una vez en San Pau de Segúries hay que volver a seguir la carretera principal C-38 y a unos 2.600 metros a la derecha empieza un camino que siguiéndola a distancia y después de atravesar el Río Ter dos veces, vuelve a esta carretera y al final de esta ruta en el mismo lugar que empezó de Sant Joan de les Abadesses.

LA TRADUCCION AL CATALAN ES DEL TRADUCTOR DE GOOGLE

Ruta que forma part del recorregut per tots els pobles de la Província de Girona, amb l'objecte de conèixer els seus llocs més interessants, fotografiar-los i documentar-los.

D'Ogassa fins passat Sant Martí de Surroca que Déu ens agafi confessats, és una pujada dura i constant que sembla que no s'acabi mai, passes dels 950 metres als 1300 d'altitud en una distància de 3 quilòmetres. Afortunadament el terreny és asfaltat o emporlanat i molt interessant de veure les diferents parts que componien un poblat miner, les cases dels miners, els tallers, la farmàcia i les diferents entrades a les mines. Al costat de les noves edificacions a la zona de Santa Bàrbara es conserva una edificació arreglada on es pot veure com eren les cases dels miners en aquells temps, a la portada hi ha una estàtua dedicada a Sant Pancras.

Sortida de Sant Joan de les Abadesses després de visitar-la, travessem el pont (Pont Vell) que travessa el riu Ter i ens dirigim cap a l'estació del tren, on trobem la ruta del ferro i el carril bici que ens portarà, molt ben indicat per cert a Ogassa.

En Ogassa ja he explicat el camí i arribem fins a Sant Martí de Surroca on admirem la seva Església romànica situada a uns 1300 metres d'altitud de la qual li ve el nom a l'estar situada (Bajo las rocas) d'unes muntanyes rocoses i que en català s'escriu (sota la roca) que va ser derivant a Surroca. Al costat de l'Església hi ha el cementiri municipal.

Després d'aquest poble hi ha un lleuger descens i una altra pujada que ens portarà a l'alçada màxima d'aquesta ruta i que està al voltant dels 1.400 metres, per aquesta zona vam poder comprovar que hi havia molt moviment ja que estàvem en època de bolets i és un lloc adequat per a elles. Des d'aquí comença un llarg descens de més de 5 quilòmetres fins a la colònia Estevenell

Agafem la carretera cap a Sant Pau i la nostra idea era seguir-la per un camí que comença al Càmping Vall de Camprodon, però hi havia rètols que indicaven camí particular i no ho vam fer. M'agradaria saber si realment era un camí particular o com tants altres proven amb el rètol i si ningú diu res ja no ho treuen i s'estalvien el pas de ciclistes i caminants prop de la propietat.

Un cop a Sant Pau de Segúries cal tornar a seguir la carretera principal C-38 hi ha uns 2.600 metres a la dreta comença un camí que seguint-la a distància i després de travessar el Riu Ter dues vegades, torna a aquesta carretera i al final de aquesta ruta en el mateix lloc que va començar de Sant Joan de les Abadesses
Foto

Sant Joan de les abadesses

San Juan de las Abadesas es una villa y municipio catalán situado en el sureste de la comarca del Ripollès en las Comarcas de Girona. Tiene una extensión de 53,7 km2 y se sitúa en un entorno de valle prepirenaica al cauce del río Ter. Cuenta con un importante patrimonio medieval vinculado al Monasterio de San Juan de las Abadesas, a partir del cual se originó la población de la que tomó el nombre. Está situado en el curso alto del río Ter, en el valle del mismo nombre, dominada al norte por la Sierra Cavallera y la cima de San Antonio al sur. Tiene un clima mediterráneo de influencia continental, de tipo prepirenaica Oriental, con precipitaciones abundantes (valores medios anuales de entre 900 y 1200 mm). Las temperaturas son frías en invierno, con temperaturas medias de 3 ° C a -3 ° C, y suaves en verano, entre 14 ° C y 20 ° C, con una amplitud térmica importante en el valle. El 79% de la superficie del término municipal está cubierta por bosques, mientras que un 19% lo ocupan cultivos. El poblamiento en el valle de San Juan data de épocas prehistóricas, donde los hallazgos arqueológicos demuestran la existencia de asentamientos durante el paleolítico inferior (hace 200.000 años aproximadamente) .Se sabe muy poco de las épocas posteriores y parece que la romanización fue escasa, aunque se conoce la existencia de un ramal de la Vía Augusta que remontaba el valle hasta el Coll de Ares. Los orígenes del pueblo actual están vinculados a la fundación del Monasterio de San Juan de las Abadesas, consagrado en 887 por Wifredo el Velloso. Este fue el primer monasterio femenino de la Gòtia y la primera abadesa fue Emma de Barcelona , hija de Guifré. Se trataba de una pequeña comunidad benedictina que alcanzó una gran riqueza y tuvo una actividad muy importante durante el siglo X. Sin embargo sólo perduró hasta el año 1017 cuando las monjas, acusadas de incumplir la regla por la que se regían, fueron expulsadas por una bula del papa Benedicto VIII. Este episodio histórico se asociaría con el paso de los siglos en la leyenda del Conde Arnau. Con la expulsión de las abadesas se inicia un periodo de inestabilidad que se acaba a principios del siglo XII con el restablecimiento de la comunidad de canónigos, bajo la orden de San Agustín, con el apoyo de Ramón Berenguer III. Uno de los primeros abades agustinos fue Ponç de Monells, quien destacó por el impulso de nuevas construcciones: la nueva iglesia del monasterio y la parroquial de San Polo. Así se inició una nueva época de esplendor del monasterio, con un aumento del prestigio y la actividad cultural que se realizaba. Nos dan fe la importancia su archivo y el hallazgo del cancionero trovadoresco. Al abrigo del monasterio se creó la villa de San Juan. Al principio los aldeanos vivían dispersos en masías y alrededor de la iglesia parroquial de Sant Pol, en el barrio conocido como El Raval. Cuando la población aumentó fue necesaria la construcción de una villa amurallada de nueva planta, actualmente llamada Villa Vieja, que se construyó en las tierras conocidas como El Vinyal a partir del siglo XIII. La Villa Vieja acogía los gremios medievales , entre los más importantes los paraires y tintoreros, la plaza Mayor, centro de intercambio comercial, y bellos edificios de los que hoy todavía quedan reminiscencias en alguna ventana gótica o alguna portada. El final de la Edad Media marca el declive del poder eclesiástico en favor del secular. Un hecho clave es la secularización de la canónica agustiniana en 1592. La comunidad pasa a ser una colegiata y los bienes del monasterio pasan a manos seculares. A inicios del siglo XVIII se realizó el camarín barroco en la iglesia del antiguo monasterio, modificando el ábside románico anterior. La Edad Contemporánea marca la población con importantes conflictos bélicos pero también llevará la modernización y dinamización de la población. Durante la Guerra de la Independencia la población fue ocupada varias veces y sufrió el esfuerzo de guerra con los hombres y recursos que hubo que aportar. Las tropas napoleónicas entraron en la ciudad el 11 de junio de 1794, provocando varias bajas. A mediados del siglo XIX se empiezan a explotar las minas de carbón de Ogassa, lo que incitó la construcción de la línea de ferrocarril entre Barcelona y San Juan, inaugurada el 17 de octubre de 1880. Este hecho aceleró la industrialización de la villa y el crecimiento de su población. Como muchas otras poblaciones ribereñas del Ter, en San Juan de las Abadesas se construyeron varias fábricas y colonias industriales textiles que aprovechaban la fuerza de la energía hidráulica para hacer funcionar la maquinaria. Durante el periodo de la Guerra Civil Española el municipio pasó a llamarse Puig-Alto de Ter. Durante la retirada republicana muchos soldados y gente anónima pasaron por la ciudad. Por otra parte el ejército republicano en retirada destruyó los puentes y la estación de tren para cubrir su retirada Tras la guerra la industria se recuperó y diversificó, favoreciendo un desarrollo económico que permitió un mayor bienestar a la población. Sant Joan de les Abadesses és una vila i municipi català situat al sud-est de la comarca del Ripollès a les Comarques Gironines. Té una extensió de 53,7 km2 i se situa en un entorn de vall prepirinenca a la llera del riu Ter. Compta amb un important patrimoni medieval vinculat al Monestir de Sant Joan de les Abadesses, a partir del qual s'originà la població que en prengué el nom. Està situat al curs alt del riu Ter, a la vall del mateix nom, dominada al nord per la Serra Cavallera i el cim de Sant Antoni al sud. Té un clima Mediterrani d'influència continental, de tipus Prepirinenc Oriental, amb precipitacions abundoses (valors mitjans anuals d'entre 900 i 1200 mm). Les temperatures són fredes a l'hivern, amb temperatures mitjanes de 3 °C a -3 °C, i suaus a l'estiu, entre 14 °C i 20 °C, amb una amplitud tèrmica important a la vall.[3] El 79% de la superfície del terme municipal està coberta per boscos, mentre que un 19% l'ocupen conreus. El poblament a la vall de Sant Joan data d'èpoques prehistòriques, on les troballes arqueològiques demostren l'existència d'assentaments durant el paleolític inferior (fa 200.000 anys aproximadament).Se sap ben poc de les èpoques posteriors i sembla que la romanització hi fou escassa, tot i que es coneix l'existència d'un ramal de la Via Augusta que remuntava la vall fins al Coll d'Ares. Els orígens del poble actual estan vinculats a la fundació del Monestir de Sant Joan de les Abadesses, consagrat l'any 887 per Guifré el Pelós.Aquest va ser el primer monestir femení de la Gòtia i la primera abadessa fou Emma de Barcelona, filla de Guifré. Es tractava d'una petita comunitat benedictina que va assolir una gran riquesa i tingué una activitat molt important durant el segle X. Tot i això només va perdurar fins a l'any 1017 quan les monges, acusades d'incomplir la regla per la qual es regien, van ser expulsades per una butlla del papa Benet VIII. Aquest episodi històric s'associaria amb el pas dels segles a la llegenda del Comte Arnau. Amb l'expulsió de les abadesses s'inicia un període d'inestabilitat que s'acaba a inicis del segle XII amb el restabliment de la comunitat de canonges, sota l'orde de Sant Agustí, amb el suport de Ramon Berenguer III.Un dels primers abats agustinians fou Ponç de Monells, qui destacà per l'impuls de noves construccions: la nova església del monestir i la parroquial de Sant Pol. Així s'inicià una nova època d'esplendor del monestir, amb un augment del prestigi i l'activitat cultural que s'hi realitzava. Ens en donen fe la importància el seu arxiu i la troballa del cançoner trobadoresc. Al redós del monestir es va crear la vila de Sant Joan. Al principi els vilatans vivien dispersos en masos i al voltant de l'església parroquial de Sant Pol, al barri conegut com El Raval. Quan la població va augmentar va ser necessària la construcció d'una vila emmurallada de nova planta, actualment anomenada Vila Vella, que es construí a les terres conegudes com El Vinyal a partir del segle XIII.La Vila Vella acollia els gremis medievals, entre els més importants els paraires i tintorers, la plaça Major, centre d'intercanvi comercial, i bells edificis dels quals avui encara queden reminiscències en alguna finestra gòtica o alguna portalada. El final de l'Edat mitjana marca el declivi del poder eclesiàstic en favor del secular. Un fet clau és la secularització de la canònica agustiniana l'any 1592. La comunitat passa a ser una col·legiata i els béns del monestir passen a mans seculars. A inicis del segle XVIII es va realitzar el cambril barroc a l'església de l'antic monestir, tot modificant l'absis romànic anterior. L'Edat Contemporània marca la població amb importants conflictes bèl·lics però també portarà la modernització i dinamització de la població. Durant la Guerra del Francès la població va ser ocupada diverses vegades i patí l'esforç de guerra amb els homes i recursos que calgué aportar. Les tropes napoleòniques entraren a la vila l'11 de juny de 1794, provocant diverses baixes. A mitjans del segle XIX es comencen a explotar les mines de carbó d'Ogassa, la qual cosa incità la construcció de la línia de ferrocarril entre Barcelona i Sant Joan, inaugurada el 17 d'octubre de 1880. Aquest fet accelerà la industrialització de la vila i el creixement de la seva població. Com moltes altres poblacions riberenques del Ter, a Sant Joan de les Abadesses s'hi construïren diverses fàbriques i colònies industrials tèxtils que aprofitaven la força de l'energia hidràulica per a fer funcionar la maquinària. Durant el període de la Guerra Civil Espanyola el municipi passà a anomenar-se Puig-Alt de Ter. Durant la retirada republicana molts soldats i gent anònima passaren per la vila. Per altra banda l'exèrcit republicà en retirada destruí els ponts i l'estació de tren per tal de cobrir la seva retirada Després de la guerra la indústria es recuperà i diversificà, afavorint un desenvolupament econòmic que permeté un major benestar a la població
Foto

Ogassa

La existencia de edificación en el románico con elementos destacables como son las iglesias de San Martín de Surroca (s.XII) y iris de Ogassa (s.XI), y que dependían del monasterio de San Juan de las Abadesas , y las de San Julián de Saltor, y Santa María de Vidabona, que dependían del monasterio de Ripoll, hacen evidente de la existencia humana en aquella época. Sin embargo estas tierras pertenecían durante la época medieval a la iglesia y los señores feudales. No es hasta bien entrado el siglo XIX, con el descubrimiento de hulla en el municipio, y en plena expansión del industrialismo catalán, que comienza la explotación minera en Ogassa. La primera mina fue abierta en 1838. La explotación minera del municipio se alargó casi 130 años. Este carbón, era principalmente destinado a la creciente industria catalana. El único inconveniente era el transporte de este material. Para resolver el problema, en 1880 se concluyen los trabajos de la línea de ferrocarriles que debía llevar el carbón de las minas hasta el puerto de Barcelona. El carbón era transportado vía vagoneta hasta la estación de Toralles (San Juan de las Abadesas) mediante diversos planos inclinados, los cuales se pueden intuir por todo el pueblo, y de allí cargado en tren en la antigua estación de San Juan de las Abadesas que funcionó hasta los años 80 del siglo XX. Actualmente, esta línea sigue en activo, y une Barcelona, ​​Granollers, Vic, Ripoll, Puigcerdà y La Tour de Carol (Francia). De esta explotación industrial quedan muchos restos arquitectónicos, tales como una antigua fábrica de cemento, una fábrica de panes de carbón, y varios talleres destinados a la reparación de utensilios mineros. Debido al gas grisú (gas metano), ya su grado de inflamación, se dotó al pueblo de energía eléctrica en 1900, convirtiéndose en uno de los primeros municipios de España en tener corriente eléctrica. Hoy aún puede contemplarse el edificio donde se ubicaba la turbina eléctrica. Precisamente, desde la llegada del ferrocarril, y hasta las primeras décadas del siglo XX, fueron los años de mayor productividad, lo que se tradujo en un fuerte crecimiento demográfico, que llegó a superar los 1.500 habitantes. El cierre de las minas, provocó un éxodo en el municipio, hasta llegar a la población actual que ronda los 250 habitantes y que permanece bastante estable desde los años 80 del siglo XX. Actualmente, las principales actividades económicas del municipio dependen de la ganadería y el turismo. L'existència d'edificació en el romànic amb elements destacables com són les esglésies de Sant Martí de Surroca (s.XII) i Sant Martí d'Ogassa (s.XI), i que depenien del monestir de Sant Joan de les Abadesses, i les de Sant Julián de Saltor, i Santa Maria de Vidabona, que depenien del monestir de Ripoll, fan evident de l'existència humana en aquella època. No obstant això aquestes terres pertanyien durant l'època medieval a l'església i els senyors feudals. No és fins ben entrat el segle XIX, amb el descobriment d'hulla en el municipi, i en plena expansió de l'industrialisme català, que comença l'explotació minera a Ogassa. La primera mina va ser oberta en 1838. L'explotació minera del municipi es va allargar gairebé 130 anys, quan a causa del descens de producció d'aquestes, finalment es va tancar l'última en 1967. Aquest carbó, era principalment destinat a la creixent indústria catalana. L'únic inconvenient era el transport d'aquest material. Per resoldre el problema, en 1880 es conclouen els treballs de la línia de ferrocarrils que havia de portar el carbó de les mines fins al port de Barcelona. El carbó era transportat via vagoneta fins a l'estació de Toralles (Sant Joan de les Abadesses) mitjançant diversos plans inclinats, els quals es poden intuir per tot el poble, i d'allà carregat en tren a l'antiga estació de Sant Joan de les Abadesses que va funcionar fins als anys 80 del segle XX. Actualment, aquesta línia segueix en actiu, i uneix Barcelona, ​​Granollers, Vic, Ripoll, Puigcerdà i la Tor de Querol (França). D'aquesta explotació industrial queden moltes restes arquitectòniques, com ara una antiga fàbrica de ciment, una fàbrica de pans de carbó, i diversos tallers destinats a la reparació d'estris miners. A causa del gas grisú (gas metà), i al seu grau d'inflamació, es va dotar al poble d'energia elèctrica en 1900, convertint-se en un dels primers municipis d'Espanya a tenir corrent elèctric. Avui encara pot contemplar-se l'edifici on s'ubicava la turbina elèctrica. Precisament, des de l'arribada del ferrocarril, i fins a les primeres dècades del segle XX, van ser els anys de major productivitat, el que es va traduir en un fort creixement demogràfic, que va arribar a superar els 1.500 habitants. El tancament de les mines, va provocar un èxode al municipi, fins arribar a la població actual que ronda els 250 habitants i que roman força estable des dels anys 80 del segle XX. Actualment, les principals activitats econòmiques del municipi depenen de la ramaderia i el turisme.
Foto

Sant Martí de Surroca

Foto

Sant Pau de Segúries

Los orígenes del pueblo se remontan a la Edad Media tal como lo evidencia que entre finales del siglo IX y primeros años del siglo XI se encuentra documentado el topónimo Segúries con diversas variantes: Seguriliis (898), Segurilias (904) o Seguril ( 1054). Desde la primera mitad del siglo X esta región estuvo bajo la jurisdicción del monasterio de San Juan de las Abadesas; en 1127, el abad Berenguer Arnau obtuvo del conde Ramón Berenguer IV permiso para establecer un mercado semanal en la población. Parece que esta sufrió los efectos del terremotos acaecidos en 1152 y que el abad Pedro Soler (1203-1217), ordenó la reconstrucción. El abad que le sucedió, Arnau de Cursavell, concedió carta puebla y franquezas en 1217 a los que vivían o quisieran establecerse, sin embargo, la población no pasó más de 30 o 35 fuegos, cifra que disminuyó a menos de 20 debido a la peste negra del siglo XIV. Durante este periodo, el vecindario de la Ral, adscrito al municipio de San Pablo, tuvo más importancia que este por motivos administrativos. La explicación es que el rey Jaime I quería fundar una veguería en Camprodon, pero ante la negativa del monasterio de San Pedro de Camprodon a ceder la villa para que pasara a ser de dominio real, el monarca consiguió, del abad de San Juan , el plan de Miralles en 1248. En este lugar estableció un núcleo urbano, llamado la Real, en el que situó la veguería. El año 1.206 la jurisdicción se extendía por San Juan, San Pablo, el Riberal de San Juan, Surroca, Ogassa, San Pedro Espuig, Santa Lucía de Puigmal, San Salvador de Bianya, Tregurà y Salarsa. Otro hecho que corrobora la importancia de la Ral es que en 1388 se construyó una iglesia dedicada a Santa María de Gracia; la actual data de 1609 cuando se repuso la primitiva. La veguería con los años fue perdiendo competencias hasta su abolición en 1716. El estancamiento de la Ral coincidió con el progresivo crecimiento urbanístico y demográfico del núcleo de San Pablo, en el siglo XVII tenía 51 famíles; 1787 vivían 379 personas, cifra que en 1860 fue de 486. La actividad económica predominante era la agricultura, con el cultivo de cereales, patatas, maíz y forrajes, y la ganadería con explotaciones de ganado vacuno y ovino. También se establecieron molinos de harina junto a cursos fluviales. No será hasta finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX cuando el sector económico se diversificó con una explotación de fabricación de cemento y dos centrales hidráulicas (El Marinero y Brand) de producción de energía eléctrica por medio de la aprovechamiento del agua del río Ter. También se instaló, entre otros sectores, la fábrica Llaudet de tintura y acabados de algodón, la fábrica de embutidos Lapedra y un aserradero. Ha sido durante los siglos XIX-XX que Sant Pau de Segúries ha modernizado sus instalaciones para ofrecer una calidad de vida digna a los que residen habitualmente y los turistas esporádicos; la iglesia parroquial, de diseños innovador (1971), la escuela pública "Els Pinets", el centro de asistencia primaria, el pabellón polideportivo, construido en los años sesenta y que fue de los primeros en hacerse a la provincia, ... transformaciones que también han tenido un claro reflejo en el ámbito urbanístico, con la expansión del núcleo urbano en las proximidades de la carretera que atraviesa la población, con la edificación de viviendas y naves industriales. Pero también ha habido un crecimiento del tejido asociativo, siendo uno precedente la Hermandad de San Pablo, creada en 1894, y actualmente el Club Deportivo y Cultural, que cuida de la organización de los principales actos lúdicos de la población entre los que destaca la Caminata Popular por la Vía Romana de Capsacosta. Els orígens del poble es remunten a l’edat mitjana tal i com ho evidencia que entre finals del segle IX i primers anys del segle XI es troba documentat el topònim Segúries amb diverses variants: Seguriliis (898), Segurilias (904) o Segurilies (1054). Des de la primera meitat del segle X aquesta contrada va estar sota la jurisdicció del monestir de Sant Joan de les Abadesses; l’any 1127, l’abat Berenguer Arnau obtingué del comte Ramon Berenguer IV permís per establir un mercat setmanal a la població. Sembla que aquesta patí els efectes del terratrèmols esdevinguts el 1152 i que l’abat Pere Soler (1203-1217), n’ordenà la reconstrucció. L’abat que el succeí, Arnau de Cursavell, concedí carta de poblament i franqueses el 1217 als que hi vivien o bé volguessin establir-s’hi, malgrat això, la població no passà mai de 30 o 35 focs, xifra que disminuí a menys de 20 degut a la pesta negra del segle XIV. Durant aquest període, el veïnat de la Ral, adscrit al municipi de Sant Pau, va tenir més importància que aquest per motius administratius. L’explicació és que el rei Jaume I volia fundar una vegueria a Camprodon, però davant la negativa del monestir de Sant Pere de Camprodon a cedir la vila perquè passés a ser de domini reial, el monarca aconseguí, de l’abat de Sant Joan, el pla de Miralles el 1248. En aquest indret establí un nucli urbà, anomenat la Reial, en què hi situà la vegueria. L’any 1206 la jurisdicció s’estenia per Sant Joan, Sant Pau, el Riberal de Sant Joan, Surroca, Ogassa, Sant Pere Espuig, Santa Llúcia de Puigmal, Sant Salvador de Bianya, Tregurà i Salarsa. Un altre fet que corrobora la importància de la Ral és que el 1388 s’hi construí una església dedicada a Santa Maria de Gràcia; l’actual data del 1609 quan es va refer la primitiva. La vegueria amb els anys anà perdent competències fins a la seva abolició el 1716. L’estancament de la Ral coincidí amb el progressiu creixement urbanístic i demogràfic del nucli de Sant Pau, al segle XVII tenia 51 famíles; l’any 1787 hi vivien 379 persones, xifra que el 1860 fou de 486. L’activitat econòmica predominant era l’agricultura, amb el conreu de cerals, patates, blat de moro i farratges, i la ramaderia amb explotacions de bestiar boví i oví. També s’establiren molins fariners al costat de cursos fluvials. No serà fins a les darreries del segle XIX i la primera meitat del segle XX quan el sector econòmic es diversificà amb una explotació de fabricació de ciment i dues centrals hidràuliques (El Mariner i Brandia) de producció d’energia elèctrica per mitjà de l’aprofitament de l’aigua del riu Ter. També s’instal·là, entre altres sectors, la fàbrica Llaudet de tintura i acabats de cotó, la fàbrica d’embotits Lapedra i una serradora. Ha estat durant els segles XIX-XX que Sant Pau de Segúries ha modernitzat els seus equipaments per a oferir una qualitat de vida digne als que hi resideixen habitualment i als turistes esporàdics; l’església parroquial, de dissenys innovador (1971), l’escola pública “Els Pinets”, el centre d’assistència primària, el pavelló poliesportiu, bastit els anys seixanta i que fou dels primers en fer-se a la província, … transformacions que també han tingut un clar reflex en l’àmbit urbanístic, amb l’expansió del nucli urbà en les proximitats de la carretera que travessa la població, amb l’edificació d’habitatges i naus industrials. Però també hi ha hagut un creixement del teixit associatiu, essent-ne un precedent la Germandat de Sant Pau, creada el 1894, i actualment el Club Esportiu i Cultural, que té cura de l’organització dels principals actes lúdics de la població entre els que destaca la Caminada Popular per la Via Romana de Capsacosta.
Foto

Vistas

Foto

Paso del Río Ter y vistas

Foto

Inicio ruta y vistas

1 comentari

  • Foto de RODRI1951

    RODRI1951 15 d’oct. 2015

    Segur que la dificultat es moderada ?

Si vols, pots o aquesta ruta.