Coordenades 2058

Data de pujada 14 / d’octubre / 2013

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7,0
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27,99 km

Vista 2488 vegades, descarregada 68 vegades

a prop de Saldes, Catalunya (España)

Ruta circular por la cara Este del Pedraforca. Recorrido ciclable 100%. Alternancia de pista forestal, pista con base de hormigón y carretera. Preferiblemente en Primavera y Otoño.

MINICRÓNICA: Circular Cara Este del Pedraforca. 13.10.2013

"Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor"- Quién de nosotros no ha tenido eróticos sueños con la profesora Grant o con Coco Hernández? Y quién de vosotras no ha soñado estar en brazos de Leroy Merlín…

“Cáspita, o es que cada vez toca levantarse antes, o es que vamos cara al invierno y cada vez esto está más oscuro”. En esta tesitura me hallaba yo camino de Collbató a las 6.20h. de la mañana rumbo a Chez-Nando. 

Ritual que no por más repetido es menos entretenido de colgar las bicis en el coche, zapas, mochila, ropa limpia y toalla… Sí, al menos una vez al año, hay que ducharse y hoy la logística se presta a ello. Pero hep! , sin exagerar, que muy sano no debe de ser…

Aquí la temperatura es agradable: Once grados. El cielo… oscuro como boca de lobo.

Lo negro de la E-9 nos lleva, entre bostezo y bostezo, con rumbo Norte. El amanecer nos alcanza a la altura de Berga contando historias de Patúm, Plens, Diables y Pascual Maragall…

Maravilla de maravillas. En cuanto sales del túnel de La Comassa y te encuentras de cara con el Parque Natural del Cadí-Moixeró las pupilas no dan abasto para asimilar tanta belleza y el cerebro recibe un baño de endorfinas que te hace hasta babear. Será por aquello de “La cabra tira al monte”? Será esto “la borrachera de las alturas”?

Tras media hora de curvear entre verticales paredes de roca caliza, el copi avista, por primera vez en el día, el Pedraforca, mayestático testigo, principio y fin de la ruta de hoy.

8.00 A.M. Entramos en la Plaza Mayor de Saldes. El termómetro del coche marca dos grados y medio. Necesito urgentemente un café. En el bar un grupo comenta su inminente ascensión al Pollegó Superior, eso sí, en escalada. Acabando de desayunar, se nos presenta el resto de la expedición, unos con mejor cara que otros. Han aprovechado para pasar el finde en un camping cercano y se lo debieron encontrar en la Fiesta del Patrón.  

Tras ponernos bien guapetones, pertrechados para sufrir los primeros fríos postestivales, despegamos a eso de las 8.30. La temperatura increíblemente ha subido… un grado. En el cielo, ni una nube.
En contra de lo habitual, esta vez comenzamos bajando. Qué guay!!! Pues no.

Tomamos dirección Noreste por el Carrer de Santa Bárbara (¡!) y giramos a estribor sobre la B-400 hasta el viaducto que salva la tremenda vagüada del Ríu de Saldes. No voy a reincidir sobre la imaginación del pollo que se encargó de los topónimos…

A 1.050 metros que indica el cuentamillas giramos abruptamente a la izquierda para tomar la pista que baja hasta el Molí de Les Flors, de obligada visita turística.

Comienza la quinta glaciación. Inmersos en un bosque de imponentes hayas nos dejamos arrastrar por la señora Gravedad y ello nos empieza a pasar factura, ¿Ya?, en forma de punzantes agujas clavadas en los muslos, dolores insufribles en manos (este meñique no es mío) e inminente acartonamiento de orejas y su posterior caída. Dónde está el sol!!!  Jopeta, vaya comienzo.

La tortura matutina se prolonga durante dos kilómetros y medio más hasta llegar a las casas de La Teulería, punto más bajo de toda la ruta de hoy, cota 957,50.

Durante unos quinientos metros llaneamos por la margen izquierda del Torrent de Cal Bessó intentando, infructuosamente, entrar en calor. Ahora me acuerdo de los puños calefactables de la BMW…

Rebasamos el torrente y nos metemos, de subidón, por la riera de Gresolet. Apenas trescientos metros de empinada cuesta que nos hacen sentir la más terrible agonía propia de pasar de la “nada” al “todo”. Nos invaden pensamientos que nos declinan hacia el Lado Oscuro…

Tras un falso llano, comenzamos “El Gran Premio a la Montaña” del día en forma de pista agraria semi-hormigonada, dos rugosas huellas de unos 50cm de ancho y nada en medio, por aquello de ahorrar en materiales y minorar el impacto ambiental sobre el entorno. Si te sales del cemento te espera con los brazos abiertos un pringoso y resbaladizo barrillo mezcla de tierra, hojarasca y caquita de cuadrúpedo que si lo pisas, ya la has cagao. Valga la expresión.

De tanto en tanto pisamos un vado canadiense. Es una reja metálica en el suelo que impide que pase el ganado porque le da miedo. Palabrita del Niño Jesús.

En estas condiciones, rezando, vamos dejando atrás los dos kilómetros y medio con repechos de fuerte pendiente intercalados entre tramos menos exigentes con nuestras fuerzas pero no por ello más fáciles. En nuestra cabeza comienza a hacer mella esa idea de que esto no se acaba nunca. Salva la situación que a nuestro alrededor la visión es de abrumadora naturaleza en estado puro. Nos acompañan constantemente, a nuestra izquierda, las cantarinas aguas del Torrent de les Dogues, reflejando con tímidos destellos los escasos rayos de luz que atisban a colarse entre el espeso verdor de los hayedos.

Disfrutaríamos aún más de esta bucólica estampa si no fuese porque la humedad y el frío juegan esta vez en contra de nuestro esfuerzo por alcanzar, por Dios, un claro en el que nos podamos calentar un poquito al sol.

PK. 7+550. Cota 1.250 Algunos de nuestros alegres compañeros han llegado a un claro en una cerrada curva del recorrido y nos esperan con sonriente semblante ante la desencajada expresión que otros lucimos arribando al lugar. El amigo Armand ha subido quinientos metros con una rueda pinchada sin darse cuenta. La consigna era llegar arriba. Espartanos!!!

Parada de reagrupamiento de las tropas que aprovecho para mimetizarme con la espesura circundante y dejar marchar los demonios que desde hacía bastante rato me importunaban  y no me dejaban concentrarme en el ascenso. Luisín was here…

La parada técnica está bien entre otras cosas para recuperar fuerzas pues, a escasos cien metros, se acaban las bandas de hormigón en la entrada a la ermita de La Mare de Déu de Gresolet para comenzar a pisar el desnudo suelo tachonado de puntiagudas afloraciones de la roca aquí y allá que intentan desequilibrarnos y hacernos morder el polvo.

Además, a partir de la ermita el camino se pone pindio, con rampas de sí o sí, mientras se nos van abriendo ante nuestros ojos cortos tramos que rematan en curva de 180 grados y vuelta a empezar. Subimos a ritmo de bolero durante tres kilómetros inmersos una vez más en la frondosidad de los Boscos de Gresolet, ahora de pinos,  hasta lograr el siguiente hito de la ruta de hoy: en un claro, El Coll de la Bauma. PK.10+700.

La temperatura, al sol, ronda los 13 grados. Aquarius u otras bebidas isotónicas. Agua no. En el agua hacen el amor los peces…y algunos humanos. Aaahhhhh…

Reunida la recua de nuevo, fotiki de recuerdo y tomamos el camino de la izquierda que nos engaña durante doscientos metros bajando a la Barranca de l´Andall para dar media vuelta y ponerse otra vez duro como una penitencia…

Bordeamos la falda del Puig Terrers hasta salvar el Clot de Tancalaporta (Me parto, pero así se llama) y al salir de la espesura… la pendiente se suaviza y nos lleva por la carena del Comabona. Absortos en el paisaje que ante nosotros se abre vamos tirando y haciendo fotos a todo lo que se menea. A la derecha, picos de 2.500 metros de altura nos muestran sus desnudas laderas de caliza gris. A mi derecha, La Gralla y El Torn, dos farallones rocosos que se elevan hasta los 2.000 metros desde los verdes prados del valle glaciar por donde discurre la ruta. Aquí y allá oscuras manchas de bosquecillos de abetos. Simplemente espectacular.
 
Rebasamos la Font Cerdana y el perfil da un respingo en forma de pendiente sucesión de zetas que nos suben hasta el Coll del mismo nombre, una pradería en forma de U con varios cercados para el ganado que rompen la homogeneidad de los verdes pastos. Porqué le llamarán a esto el Prat Socarrat?

La pista caprichosamente vuelve a casi copiar la carena de la montaña y aprovechamos, tras recuperar el resuello, para echar una carrerilla estilo “el último para las birras” hasta alcanzar el Coll del Torn, punto más alto del recorrido a 1.915 metros sobre los dominios de Poseidón. Parada en boxes. Las vistas desde aquí son casi hipnóticas. Nos encontramos con gente que sube hasta aquí simplemente a fotografiar el paisaje. Ya hemos quemado 17.5 kilómetros de ruta.

Son las 12.05 de la mañana y ahora empieza lo bueno. A la voz de – Collons, que ja anem tard!!!- nos lanzamos en barrena bordeando Els Cingles de la Bola y la Collada del Teuler. El terreno es propicio a la velocidad pues solo de tanto en tanto encontramos alguna piedra. Todo lo demás, liso. Sucesión de contrafuertes y canales que bajan por las laderas de La Grallera. Volvemos a adentrarnos en bosques de pinos y la pista se vuelve más rugosa y empedrada lo que nos hace extremar la precaución. Además, cada vez que rebasamos una canal nos encontramos con restos de desprendimientos de rocas. En caso de piña aquí, no serviríamos ni para compost. 

En tiempo record nos plantamos en el PK.22+200 y hemos descendido 425 metros de cota del tirón. Por sorpresa entramos en una pista asfaltada con una fila de coches aparcados a la izquierda. Hemos llegado al Mirador del Gresolet, otro hito de parada obligatoria y foto.

Si hasta ahora parecía que bajásemos rápido, por lo negro rodamos a la “velocidad absurda”. Con mucho cuidadín de no acabar en el parabrisas de una furgo ni de pisar en los múltiples agujeros-trampa del firme, descendemos al Averno por la Pista de Saldes al Collell con las gomas al punto de ebullición.

Volamos por delante de Cal Francisquet, Ca La Joana, Cal Serrat y no nos da tiempo ni a saludar. Ya vemos el campanario de Saldes. Ya escuchamos los vítores del entregado público. Ya sentimos el aroma de las butifarras. Ya sentimos el burbujeo de la cerveza en nuestros gaznates. Ya… llegamos.

Desde el punto más alto hemos tardado 40 minutos en llegar al pueblo. Logística de pimpampum para montar en los coches las bicis mientras otros van pidiendo las viandas y las bebidas. No hay tiempo que perder…para sentarse a comer.

Entre risas propiciadas por el cansancio, la bebida y algún detalle del que ya nos hemos reído bastante, hacemos recuento de datos:
27.900 metros recorridos. 2.104 de desnivel acumulado. Cuatro horas quince minutos y un diente menos… 

…y nos han sabido a poco. Volveremos!!!

Rafa, Luis, Armand, Toni, Emilio, Jorge, Nando y Luisín.
Fin del tramo de hormigón
Inicio de la pista hormigonada
Punto bajo de la ruta. Ahora toca subir...
Parada técnica. Tomamos el camino de la izquierda...
Mirador de Gresolet. Comienza el asfalto...
Pista rápida muy rota. Ojito con las piedras...
De bajada...
Punto alto de la ruta. 1.915mts.
Final Feliz

5 comentaris

  • Foto de rafael cubi

    rafael cubi 27/05/2018

    He fet aquesta ruta  verificat  veure detalls

    ruta magnifica, ben indicada, la baixada cap a Gossol lo millor
    ruta molt recomanada per bibi btt.
    jo l,he fet amb una e-bike, tot perfecta
    recomandada

  • Josep Carreras Colomer 27/07/2018

    Bones, voldria saber quant de temps vau estar pedalant? Gracies

  • Foto de luisin1965

    luisin1965 13/08/2018

    Bon día, Josep. Ja fa temps de la ruta, pero crec recordar que van ser en torn a les quatre hores. Em sembla que tinc escrita una crónica amb mes detall d´aquesta ruta. Quan la trovi, la penjo aquí mateix...

  • Foto de luisin1965

    luisin1965 13/08/2018

    Crónica penjada... ;)

  • juanca1969 27/08/2019

    He fet aquesta ruta  veure detalls

    Gracias Luisin! Fantástica ruta. La dificultad me parece más por el esfuerzo q por lo técnico. La he hecho a finales de agosto pero con tiempo fresquito y algo de lluvia, casi malo lo de la lluvus, pero la ausencia dr un frío implacable ayuda mucho. Por lo demás, a pesar de la bella prosa, clavado. 😀. Ojo! En invierno placas de hielo

Si vols, pots o aquesta ruta.