Temps en moviment  51 minuts

Temps  55 minuts

Coordenades 611

Data de pujada 6 / de març / 2019

Data de realització de març 2019

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94 m
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3,67 km

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a prop de Eixample, Catalunya (España)

Recorrido lineal a pie por la Barcelona modernista desde los edificios de Gaudí de Paseo de Gracia, la Diagonal, Turó Park, L'Illa, deteniéndose en palacios, lugares singulares y emblemáticos , especialmente edificios, fachadas recorriendo esculturas, monumentos y la arquitectura modernista de Barcelona con sus sobrecargadas decoraciones .
A destacar los particulares acabados de palacetes y torreones que coronan los edificios y la sorprendente y admirada arquitectura de Gaudí en la Pedrera.
Si se quiere mas información:
Manzana de la Discordia
Parte 1
Parte 2

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Suites Avenue Obra de Toyo Ito (el nuevo Gaudí), es un edificio caracterizado por unos extraños balcones que se asemejan a los diseños de Gaudí pero con un toque más limpio y moderno es una paradoja irónica que este edificio se encuentre frente a la casa Milà. Y es que el Paseo de Gracia es la ubicación perfecta para las creaciones de dos mentes maestras, que junto con muchos otros edificios adornan toda Barcelona, la ciudad de la arquitectura. Casa Batlló En la actualidad no se puede apreciar la fachada por estar protegida para mantenimiento Situado en el número 43 de Paseo de Gracia, al lado de la casa museo Atmeller, este es uno de los edificios más emblemáticos de Gaudí. En ella vivía la familia Batlló, quienes en 1903 encargaron al arquitecto la remodelación de la vivienda. Para esta obra, Antoni Gaudí se inspiró en las formas de la naturaleza y se centró, principalmente, en su fachada, el primer piso, el patio de luces y la azotea, donde se encuentra una bóveda con forma de dragón que se ha convertido en la seña de identidad del edificio. En él tampoco podía faltar su cruz de cuatro brazos, situada justo en la parte central del terrado. La casa fue presentada al concurso anual de edificios artísticos del Ayuntamiento de Barcelona. Sin embargo, por extraño que parezca, no resultó ganadora porque, en aquella edición, no se valoró ninguna obra relacionada con el modernismo catalán. La casa, abierta al público, es actualmente uno de los monumentos más visitados de la ciudad. En el año 2005 fue declarada Patrimonio de la Humanidad.
La Casa Milà, llamada popularmente La Pedrera («cantera» en catalán), es un edificio modernista obra del arquitecto Antoni Gaudí, construido entre los años 1906 y 1910 en el distrito del Ensanche de Barcelona, en el número 92 del paseo de Gracia. La casa fue edificada por encargo del matrimonio Pedro Milá y Camps y Roser Segimon, y Gaudí contó con la colaboración de sus ayudantes Josep Maria Jujol, Domingo Sugrañes, Francesc Quintana, Jaume Bayó, Juan Rubió, Enrique Nieto y José Canaleta, así como del constructor Josep Bayó i Font, que había trabajado con Gaudí en la Casa Batlló. Desde su apertura al público en 1987 ha recibido más de 20 millones de visitas (un millón cada año aproximadamente), convirtiéndola en uno de los diez lugares más visitados de Barcelona.​ En 2016 recibió 1,2 millón de visitantes, siendo el octavo monumento más visitado de España.​ La Casa Milà es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: pertenece a su etapa naturalista (primera década del siglo XX), periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, para lo que puso en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales originadas en los profundos análisis efectuados por Gaudí de la geometría reglada. A ello añade el artista catalán una gran libertad creativa y una imaginativa creación ornamental: partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica. Desde el año 2013, La Pedrera es propiedad de la Fundación Catalunya-La Pedrera, que es la encargada de organizar exposiciones, actividades y visitas. La Casa Milà se encuentra en un chaflán del paseo de Gracia con la calle Provenza, ocupado anteriormente por un chalet que hacía frontera entre los municipios de Barcelona y Gracia, antes de la anexión de esta villa a la ciudad condal en 1897.nota 2​ El chalet pertenecía a José Ferrer-Vidal y Soler, hermano de Luis Ferrer-Vidal y Soler, fundador de la Caixa de Pensions de Barcelona, y se formalizó la compra ante notario el 9 de junio de 1905.6​ La zona se ubicaba en pleno Ensanche de Barcelona, proyectado por Ildefonso Cerdá y aprobado en 1859, con un sistema reticular de manzanas de viviendas con los ángulos recortados, con la previsión de edificar por dos lados y dedicar el resto a jardines, punto este último que finalmente no se llevó a cabo. Con el Ensanche, el paseo de Gracia se convirtió en una de las principales arterias de la ciudad, por lo que fue elegido por la burguesía catalana para fijar sus residencias, gracias a lo cual esta vía creció rápidamente y se convirtió en un hervidero constructivo donde desarrollaron su labor los mejores arquitectos de Barcelona. Cabe resaltar que en el mismo paseo de Gracia había construido Gaudí poco antes la Casa Batlló (1904-1906), y anteriormente había efectuado otras dos intervenciones hoy desaparecidas: la Farmacia Gibert (1879) y la decoración del bar Torino (1902)
Seguimos por el Paseo de Gracia, veremos bancos farola, treinta y dos en total. Son obra del arquitecto Pere Falqués i Urpi, diseñados en 1906. Los bancos están realizados en trencadís (especie de mosaico formado por pequeños trozos de cerámica unidos por argamasa), y las farolas son de hierro forjado, ambos elementos forman un solo conjunto. Posteriormente, en 1974, se situaron en las esquinas del Paseo unos bancos con jardineras en el centro, imitando los bancos de Falqués.
Obelisco y edificios colindantes
Palacete
En los años setenta una Jirafa coqueta y un Toro pensador realizaron una proeza salvaron la Rambla de los coches...... Corría el año 1970 y el Ayuntamiento de Barcelona estaba a punto de aprobar un proyecto que transformaba la Rambla de Cataluña en una vía de circulación. Con parking subterráneo. El objetivo es agilizar el tráfico uniendo la Gran Vía con la Diagonal. Esto significaba el fin de la prolongación de La Rambla en El Eixample, de la feria de palmas y palmones, las terrazas o los puestos de libros en Sant Jordi. En resumidas cuentas, un proyecto devastador. El futuro de la Rambla de Cataluña estaba en juego y no había ideas para evitarlo. Es aquí cuando interviene Amics de La Rambla. La asociación propuso la creación de un paseo de diez estatuas dedicadas al escultor Josep Granyer (1899-1983). Su seña de identidad era crear animales en actitudes humanas desde una perspectiva satírica. Así, Granyer dio forma a un Toro Pensante y una Jirafa coqueta. El proyecto se aprobó y en 1972, el Toro y la Jirafa se instalaban al principio y al final de la calle— el primero en el número 18, a pocos pasos de Plaça de Catalunya y la segunda en la intersección con la Diagonal—. Al primero se le ha comparado con El Pensador de Rodin. También se comenta que es primo hermano del que hay en Wall Street. Por cierto, en 2003 un grupo de ladrones intentó robar al Toro Pensante. Afortunadamente, dos agentes del Cuerpo Nacional de policía les interceptaron y todo quedó en susto. Por su parte, la Jirafa es un homenaje a la Venus Victrix de Antonio Canova. Hoy, ambas esculturas son dos iconos de este paseo señorial. Barcelona, un zoo de piedra No hizo falta transformar la Rambla de Cataluña en un desfile de animales, el Toro Pensante y la Jirafa coqueta bastaron para salvarla de los atascos y la contaminación. Lo que sí es cierto es que con los años, Barcelona empezó a transformarse en un amago de zoo de piedra. A raíz de los Juegos Olímpicos se levantó El Caballo de Botero en El Prat de Llobregat, así como el gato que protagoniza la Rambla del Raval. También apareció una gamba gigante en la Barceloneta obra de Mariscal. Por no hablar del Mamut de piedra de la Ciutadella. Si te interesa eso de las estatuas surrealistas, echa un vistazo a este artículo sobre las esculturas más surrealistas de la capital catalana.
El Círculo Ecuestre se fundó el 26 de noviembre de en el año 1856 por un grupo de miembros de la burguesía catalana unidos por una común afición a la hípica. La primera sede se ubicó en la calle San Pablo y el primer Presidente fue Don Jaime Plá, cuatro años más tarde la sede se traslada al número 10 de la Rambla Santa Monica, el 25 de mayo de 1907 se vuelve a trasladar, esta vez al número 14 de la Plaza de Cataluña, en el principal de la Casa Girona (D. Ignacio) y finalmente se aprueba la compra de dos casas situadas en el Paseo de Gracia, una propiedad de Francisco C. Maristany y Garriga y la otra de sus primas Soler y Rovirosa, para construir el suntuosísimo edificio, que se inaugura el 26 de octubre de 1926. Acude a la inauguración S.M. el Rey Don Alfonso XIII, bajo la presidencia de D.Alberto Rusiñol i Prats. Con la llegada de la Guerra Civil, el Círculo Ecuestre entra en una profunda crisis social y financiera acrecentada por la incautación de su sede social. Transcurrida la guerra y con el dinero que se pudo obtener de la venta de su sede social, el Círculo Ecuestre se instala definitivamente el 12 de junio de 1950 en su emplazamiento actual, sito en el chaflán de Balmes –Diagonal, antigua casa de la familia Perez-Samanillo , construido por el arquitecto Juan José Hervás Arizmendi en 1910 y decorado por Joan Esteva.Presidida por entonces y desde 1936 por D. Santiago Güell y López, Barón de Güell. Es en 1989 con la presidencia de D. Antonio Eyre Fernández, seguida de la de D. Carlos Güell de Sentmenat en 1991, cuando dieron un impulso al Círculo Ecuestre, ampliando su sede hasta 6.000m2 con un edificio de nueva planta para uso residencial. De diciembre de 2002 a noviembre de 2008 ha ocupado la presidencia D. Manuel Carreras Fisas y desde entonces a la actualidad ocupa la presidencia D. Borja García-Nieto Portabella, incrementando su potencial de servicio con modernas instalaciones y nuevos espacios, siguiendo con una excelente oferta gastronómica, potenciación de las actividades de participación del socio y un ambiente inmejorable. El Círculo Ecuestre ha sido siempre un punto de encuentro de la sociedad catalana, abierto a más de 180 entidades semejantes repartidas por los 5 continentes. En su sede social se debaten todos los temas actuales y pasados, la cultura, el negocio y el ocio se mezclan en sus salones. Personalidades de todos los ámbitos de la vida económica, política, social y cultural, visitan y se alojan en su sede. El Círculo Ecuestre cuenta en la actualidad con 1565 socios de los cuales 400 tienen una edad inferior a los 40 años. Es el lugar ideal para la reflexión, el diálogo, la lectura, el reposo, el confort, o los encuentros familiares, sociales y empresariales, el Círculo Ecuestre sigue creciendo en número de socios y en la diversidad de sus actividades.
Jardines de Eduardo Marquina. Turó Park, se encuentra en medio de una gran zona urbana y es uno de los lugares más visitados de la zona. Anteriormente (1912-1929) fue un parque de atracciones que dio nombre al actual parque. Sus inicios se remontan a principios del siglo XX, en el año 1912, cuando se inauguró un gran parque de atracciones en los jardines de la propiedad de la familia Bertrand-Girona, motivo por el cual recibe dicha denominación. En 1929 el parque cerró sus puertas, pero la familia hizo un pacto con el Ayuntamiento cediéndole parte del terreno a cambio de poder urbanizar el resto. El Ayuntamiento puso el nombre de Josep Bertrand a una de las calles que rodean el parque. El arquitecto Nicolau Maria Rubió i Tudurí se encargó de diseñar la nueva estructura del parque y, finalmente, abrió de nuevo sus puertas en el año 1934. Las zonas verdes del parque se encuentran repletas de distintas especies de flores, plantas, árboles... Entre ellas destacan la encina, árbol muy abundante en el lugar que crea pequeños bosques, diversas especies de palmeras como la palmera de Canarias o la palmera datilera y los preciosos árboles de magnolias entre otros. Pero sobre todo un algarrobo centenario de cuando los terrenos eran tierras agrícolas. Existe también la posibilidad de hacer un recorrido botánico por el parque por tal de contemplar la gran gama de vegetación que hay en el lugar. Esculturas Las esculturas son un elemento importante en el parque. En la zona principal de hierba encontramos La ben plantada, escultura de Eloïsa Cerdan que rinde homenaje al escritor catalán Eugenio d'Ors, en la fuente y presidiendo el paseo de las magnolias, hay una escultura de bronce que representa una biga clásica tirada por dos caballos. A Pau Casals de Apel·les, justo en la entrada principal del parque encontramos una gran escultura de bronce en la que hay representados músicos angelicales tocando flautas traveseras; dice la leyenda que ésta se esculpió en honor a los jóvenes aficionados a la literatura de la zona, a fin de encontrar en sus bancos adyacentes la paz y la tranquilidad para poder llevar a cabo una lectura pausada y excitante en mitad de la vorágine acústica que supone una ciudad tan bella como Barcelona.
Antiguo edificio Winterthur "Construido en 1969, ha sido desde su construcción un icono de la Barcelona moderna, con su peculiar fachada de curvatura inversa a la de la plaza, con ventanales cubiertos con una especie de parasoles en forma de cejas. Fue la sede de la empresa de seguros Winterthur hasta el año 2003 pero el año 2016 fue reconvertida en un edificio de viviendas de lujo, reforma proyectada por el arquitecto brasileño Marcio Kogan, que ha respetado plenamente la personalidad del edificio. Cada planta conforma una única vivienda de entre 500 y 600 m2, con servicios comunes como la piscina o un gimnasio. Rascacielo de bloques
3 Edificios singulares Rascacielo de bloques, andando un poco mas Torres La Caixa y el Edificio Planeta antigua sede de la extinguida Banca Catalana
Interior de l'Illa y exposición de coches antiguos

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