Temps  2 hores 19 minuts

Coordenades 1282

Data de pujada 22 / de febrer / 2019

Data de realització de febrer 2019

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7,66 km

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a prop de Hostafrancs, Catalunya (España)

Recorrido lineal a pie por Barcelona desde la Estación de Sants, hasta el Port Olimpic (Torres Mapfre), deteniéndose en lugares singulares y emblemáticos , pasaremos por la antigua Plaza de Toros las Arenas ahora reconvertida en un Centro Comercial pero que mantiene su fachada, Paseo de Gracia recorriendo esculturas, monumentos y la arquitectura modernista de Barcelona con sus sobrecargadas decoraciones .
A destacar las particulares versiones del obelisco coloreado de Miró, la sorprendente y admirada arquitectura de Gaudi en la Pedrera, Palau de la Musica, Catedral y diversos edificios singulares.
Si se quiere mas información:
Parte 1
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Obra de Juan Miró, obelisco que preside el parque Joan Miró.
Antigua Plaza de Toros
Curioso aparador de este restaurante
Iglesia
Parte trasera Facultat Matemáticas
Seminario Conciliar Barcelona
Estatua situada en la entrada del Seminario Conciliar Barcelona
Para aprovechar el sol en la parte trasera del edificio
Entrada en una de las manzanas mas emblemáticas de Paseo de Gracia
Edificio de Gaudi, ahora no se puede apreciar la fachada por estar protegida para mantrenimiento Casa Batlló Situado en el número 43 de Paseo de Gracia, al lado de la casa museo Atmeller, este es uno de los edificios más emblemáticos de Gaudí. En ella vivía la familia Batlló, quienes en 1903 encargaron al arquitecto la remodelación de la vivienda. Para esta obra, Antoni Gaudí se inspiró en las formas de la naturaleza y se centró, principalmente, en su fachada, el primer piso, el patio de luces y la azotea, donde se encuentra una bóveda con forma de dragón que se ha convertido en la seña de identidad del edificio. En él tampoco podía faltar su cruz de cuatro brazos, situada justo en la parte central del terrado. La casa fue presentada al concurso anual de edificios artísticos del Ayuntamiento de Barcelona. Sin embargo, por extraño que parezca, no resultó ganadora porque, en aquella edición, no se valoró ninguna obra relacionada con el modernismo catalán. La casa, abierta al público, es actualmente uno de los monumentos más visitados de la ciudad. En el año 2005 fue declarada Patrimonio de la Humanidad. Web oficial. Un poco mas arriba se encuentra la Pedrera
Efecto de fachada con una curiosa decoración
Palau de la Música Catalana, es un auditorio de música, proyectado por el arquitecto barcelonés Lluís Domènech i Muntaner, uno de los máximos representantes del modernismo catalán. La construcción se llevó a cabo entre los años 1905 y 1908, con soluciones en la estructura muy avanzadas con la aplicación de grandes muros de cristal y la integración de todas las artes, escultura, mosaicos, vitrales y forja. ​El edificio, sede central del "Orfeo Catalán", fundado en 1891 por Lluís Millet y Amadeo Vives, fue sufragado por industriales y financieros catalanes, ilustrados y amantes de la música, estamento que sesenta años antes ya había financiado el teatro de ópera y ballet Gran Teatro del Liceo. En 1997 la Unesco incluyó el edificio en su relación del Patrimonio de la Humanidad. Proyecto aprobado por la asamblea el 31 de mayo de 1904. Antes de terminar el año se realiza la compra del claustro del convento de San Francisco, con una superficie de 1350,75 metros cuadrados y en un precio final de 240.322,60 pesetas, con la intención de destinar este espacio para la construcción del edificio.4​ En el año siguiente, concretamente el 23 de abril de 1905, se realiza el acto de colocación de la primera piedra de las obras, cuatro años más tarde, el 9 de febrero de 1908, se celebra su inauguración. El auditorio fue destinado a conciertos de música orquestal e instrumental, así como a interpretaciones corales y a recitales de cantantes. Pero en el Palacio han tenido también cabida actos culturales, políticos, obras teatrales y por supuesto las más variadas actuaciones musicales. En la actualidad sigue cumpliendo todas estas funciones, tanto en el ámbito de la música culta como en el de la música popular. La sala presenta una excelente acústica. Muchos de los mejores intérpretes y batutas del mundo del último siglo (desde Richard Strauss hasta Daniel Barenboim, pasando por Ígor Stravinski y Arthur Rubinstein, Pau Casals y Frederic Mompou) han desfilado por este auditorio, auténtico santuario de la música de Cataluña y al tiempo sala de conciertos de referencia en el panorama artístico internacional. En el año 1960 tuvieron lugar los denominados Sucesos del Palau de la Música (Els fets del Palau en catalán) coincidiendo con una visita de Francisco Franco a Cataluña. Se había conseguido la autorización para interpretar el Cant de la Senyera en el Palacio, con motivo de la celebración del centenario del poeta Joan Maragall, autor del poema de la letra. La prohibición gubernativa en el último momento por parte de las autoridades, hizo que el público asistente se pusiese en pie para cantar dicho himno y se lanzaran octavillas contra el jefe del Estado Español. Por este hecho hubo detenciones, entre ellas la del futuro presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, que fue sometido a un consejo de guerra.​ A partir de la década de los ochenta se decide por parte del Orfeo Catalán efectuar una gran reforma del edificio y también jurídica, así se constituyó en 1983 el Consorcio del Palacio de la Música Catalana, manteniendo la propiedad el Orfeo pero interviniendo el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalidad de Cataluña y el Ministerio de Cultura. En cuanto a las obras del edificio se encarga el proyecto a Óscar Tusquets. Estas obras duraron siete años, llevándose a cabo todo el proyecto de Tusquets que fue reconocido con el Premio FAD 1989 de Arquitectura, Reformas y Rehabilitaciones.
Todo empezó como una exposición más de las que organiza periódicamente el Palau de la Música. Pero en esta ocasión, además, con una escultura en el exterior. De cerca, se observa una plancha de hierro fundido con cierto volumen; de lejos, se aprecia el enorme busto de una bella mujer. Se trata de “Carmela”, una de las obras que el artista Jaume Plensa cedió temporalmente para la exposición. Ahora, vecinos y turistas, asombrados por la singularidad de la pieza, piden que la obra permanezca de manera indefinida en la plaza Lluís Millet, ya que son muchos quienes atraídos por la obra acuden a la zona. Efecto tridimensional de lejos Diariamente cientos de personas se fotografían junto al busto femenino y exaltan en las redes sociales la obra y su efecto tridimensional desde la lejanía.
La Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de la Santa Cruz y Santa Eulalia es la catedral gótica de Barcelona, sede del Arzobispado de Barcelona, en Cataluña, España. Se construyó durante los siglos XIII a XV sobre la antigua catedral románica, construida a su vez sobre una iglesia de la época visigoda a la que precedió una basílica paleocristiana, cuyos restos pueden verse en el subsuelo, en el Museo de Historia de la Ciudad. La finalización de la imponente fachada en el mismo estilo, sin embargo, es mucho más moderna (siglo XIX). El edificio es Bien de Interés Cultural y, desde el 2 de noviembre de 1929, Monumento Histórico-Artístico Nacional. Está dedicada a la Santa Cruz desde el año 599 y se añadió a partir del año 877 a Santa Eulalia,3​ patrona de la ciudad de Barcelona (actualmente es más celebrada como tal la Virgen de la Merced que, estrictamente, es patrona de la diócesis de Barcelona, pero no de la ciudad), una joven doncella que, de acuerdo con la tradición católica, sufrió el martirio durante la época romana. Una de tales historias cuenta que fue expuesta desnuda en el foro de la ciudad y que milagrosamente, a mitad de primavera, cayó una nevada que cubrió su desnudez. Las enfurecidas autoridades romanas la metieron en un barril con vidrios rotos, clavos y cuchillos clavados en él y lanzaron cuesta abajo el barril (de acuerdo con la tradición, se trataría de la calle Baixada de Santa Eulàlia, Cuesta de Santa Eulalia). Y así, hasta trece martirios diferentes, uno por cada año de edad de la santa. Finalmente, fue crucificada en una cruz en forma de aspa, que es el emblema de la catedral y la diócesis, así como el atributo iconográfico de la santa.
Desde la Catedral de Barcelona llama la atención un tejado ondulado y colorista. Atraídos como un insecto por una flor vistosa, nos acercamos para descubrir que bajo este techo se esconde un mercado de alimentación: el mercado de Santa Caterina. La originalidad del edificio y el tesoro de las paradas que aloja no defraudarán a aquellos que paseen por el barrio de Santa Caterina. En el año 2005 se acabó la reforma del primero de los mercados cubiertos de Barcelona. El antiguo mercado de alimentación de Santa Caterina mostraba tras la reforma del equipo de arquitectos de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue un techo lustroso, ondulante y coloreado, pensado para ser visto desde el aire. Una estructua de madera une el tejado y un gran mosaico de piezas de cerámica de colores que representan frutas y verduras rompe atrevidamente su carácter tradicional de mercado. Sin embargo, este mercado se caracterizó siempre por su voluntad innovadora. El mercado de Santa Caterina nacía en 1845 para suministrar comestibles al sector popular del barrio. El edificio del mercado, espacioso y moderno, se construyó en el espacio que anteriormente ocupó el convento de Santa Caterina, del cual adoptó el nombre. Con la postguerra, Santa Caterina se convirtió en el centro de provisiones para la población de las ciudades que rodeaban Barcelona; gente de Sant Adrià, Santa Coloma o Mataró bajaban con el tranvía hasta el barrio para comprar en este mercado durante los tiempos de escasez. Hoy acercarnos aún merece la pena: la modernidad nos recibe desde fuera y nos da paso a un interior con un mercado tradicional con paradas de alimentación y restaurantes que destacan por la calidad de sus productos. HORARIOS Lunes, de 7.30 a 14h. Martes, miércoles y sábado, de 7.30 a 15.30h. Jueves y viernes, de 7.30 a 20.30h.
Entre Avenida Catedral y Vía Layetana
Estación de Francia Estación de partida de los trenes de larga distancia que se dirigen a Francia, y de algunos trenes regionales que provienen del sur y del este de Cataluña, se empezó a construir en 1926 y entró en servicio en 1929 con motivo de la Exposición Universal de ese año, sustituyendo a la estación de Granollers o Barcelona Término, construida el 1854. El aspecto de sus bóvedas gigantes es bastante espectacular. La estructura de la estación fue proyectada por el vasco Pedro Muguruza y el ingeniero Andreu Muntaner, de la cubierta de los andenes se encargó Pelagi Martínez, fue Alfonso XIII quien inauguró la estación justo para la Exposición del 1929, que llenó Barcelona de nuevas construcciones y proyectos arquitectónicos y la hizo despegar definitivamente como una de las capitales españolas más importantes. Esta línea uniría por primera vez Barcelona con Francia. La Estación y los buhos El conjunto de la Estación de Francia está formado por dos partes: las naves, que se extienden sobre las doce vías y siete andenes como una marquesina metálica y curvada de 29 metros de alto y 195 metros de largo, claro ejemplo de la arquitectura de hierro, que le confiere luz y espacio a aquello que cubre; y el vestíbulo, un espacio de estilo novecentista diseñado por Duran i Reynals, elegante y coronado por un enorme reloj que indica la hora para que nadie pierda su tren. En este último espacio se utilizaron materiales lujosos como el mármol y el bronce, que le da a la entrada del recinto un aspecto antiguo que no poseen otras estaciones más modernas. Hay que fijarse en las estatuas de búhos colocados estratégicamente en algunos puntos exteriores e interiores del recinto. Su utilidad no vas más allá que asustar a las palomas que se posan en los puntos más altos de la estación, pero también son pequeñas estatuas de gran belleza.
Entrada
Esta fuente concretamente está situada al lado de la Estación de Francia, la Serie Barcelona encarna el modelo de fuente más habitual en nuestras calles. Se comercializa con diferentes nombres relacionados con la ciudad y se ha convertido en un icono urbano. El modelo figura todavía en el catálogo de su fabricante, Benito Urban de Manlleu, con el nombre de Barcino. En Barcelona hay una fuente por cada millar de personas, cada ciudad posee un modelo que singulariza el paisaje urbano, en Barcelona, la fuente más característica y habitual es la perteneciente a la Serie Barcelona, comercializada por varios fabricantes con nombres diferentes, pero siempre relacionados con la ciudad: Barcino, Condal y Barcelona son algunas de las denominaciones usadas por las fundiciones que aún la tienen en catálogo con pequeñas variantes y elementos distintivos. Se trata también de un modelo de hierro fundido que se monta sobre una base de hierro u hormigón en la que se apoya la reja del desagüe y la columna con el grifo. La producción es seriada, a base de módulos y piezas independientes que se montan en el taller. El conjunto completo pesa unos 250 kg. Su característica principal –acaso la que le ha permitido sobrevivir en una ciudad que durante años se consideró la capital del diseño, con un espacio público hoy totalmente modernizado– es la robustez y la capacidad de incorporar, sin modificaciones, diferentes grifos con mecanismos de ahorro de agua. Es un modelo muy popular que se ha convertido en un icono urbano; prácticamente la mitad de las fuentes públicas de nuestras calles pertenecen a esta serie.
Al lado izquierdo de la estación Francia. Difícil es remover un metro cuadrado de tierra a no demasiada profundidad o meter una excavadora en buena parte de Ciutat Vella sin que afloren vestigios de la antigua ciudad. Eso es lo que ocurrió hace 10 años cuando empezaron a mover tierras para la construcción de una promoción de viviendas en un gran solar de 18.000 metros cuadrados que había ocupado la estación de Cercanías de Renfe. Cuando la máquinas entraron descubrieron un importante conjunto de restos arqueológicos, de diferentes etapas, desde material de cerámica y ánforas del siglo III hasta una considerable sección de 60 metros del Baluard de Migdia a diferentes estructuras ferroviarias del siglo XIX. A la espera de que acaben las obras, el Ayuntamiento exhibió ayer un primer tramo de esa Baluard ya rehabilitado. El proyecto urbanístico se paralizó y se modificó para proteger los restos arqueológicos. Los trabajos aún no han concluido pero que ya permiten una visualización parcial de lo que se encontró: un importante tramo del Baluard de Migdia y de la muralla, ambos del siglo XVI; la contraescarpa, de principios del XVIII y parte de la sección de dos canales: uno de ellos respondería a una canalización auxiliar del Rec Comtal y la segunda —no identificada— que cruza la superficie del foso que se ha abierto con las excavaciones. Parte de esa trama de la antigua Barcelona se halló, también, en un solar cercano que solo está separado por las vías: entre la estación de Francia y el paseo de la Circumval·lació, donde está previsto que —algún día— se construya la Biblioteca Provincial.
Escultura multicolor asomado a una ventana llamada Marc. Se encuentra la plaza de los Voluntaris Olímpics. Ubicada entre el parque de las Cascades y el parque del Port Olímpic, en el distrito de Sant Martí, esta plaza rinde homenaje a los más de 30.000 voluntarios que colaboraron para hacer posible el sueño de una Barcelona Olímpica en 1992. «Un personaje multiétnico, de tres metros de altura, sujetando el marco de la puerta hacia el año 2000», explica Robert Llimós, de 71 años, autor de esta escultura y otras como Mirastels y Caminant. Llimós creó el primer ejemplar de esta figura, a la que llamó Threshold -que significa umbral-, para los Juegos Olímpicos de 1996 de la ciudad de Atlanta (EEUU). "Debido al alto porcentaje de personas de color que hay en Atlanta, creé este personaje multiétnico que reflejara la unión de todas las culturas", explica. La idea del artista era colocar el segundo ejemplar en Barcelona. Sin embargo, tras la muerte de su hijo, la inauguración de la figura quedó paralizada hasta un año después. En 1997 fue instalada en la plaza de los Voluntaris, en el paseo de los 900 mástiles y con el nombre de Marc, en homenaje a su hijo, tal y como se puede leer en el pie de mármol que sujeta la estatua: "Al meu fill Marc Limós i Torres". Lo que realmente llama la atención a todo el que pasa por allí, e incluso provoca que sea fotografiado como selfie por muchos turistas, es su llamativa combinación de colores. Según Llimós, "la sobreexposición de pinceladas reflejan las líneas de colores que se forman en el universo".
David y Goliat la escultura de Antoni Llena inagurada el 7 de diciembre de 1992, situada Parc de les Cascades frente la Plaça dels Voluntaris, contrastando con sus formas peculiarmente deformes con la pureza de líneas del rascacielos Hotel Arts. Materiales: acero inoxidable, acero pintado y resina Representa un David que son las tres patas que sustentan la gran careta que domina el monumento y que simbolizan los pobres del desaparecido barrio del Somorrostro, que se encontraba en esta zona; otra explicación se refiere a la victoria que supuso transformar una zona degradada en una residencia de atletas. Lo cierto es que la escultura tuvo que vencer muchas dificultades técnicas, ya que la careta del gigante era como una gran vela que podía sufrir problemas por causa del viento, y tuvo la ayuda del despacho francés de ingenieros Principia Recherche Developement , de Blagnac, para resolver la cuestión. La escultura, la maqueta de la que había podido admirarse en la galería Artgràfic en 1991, fue traducida a sus notables dimensiones en el taller del mataroní Pere Casanovas. Las dificultades técnicas persistieron los años posteriores a la colocación. Ningún ingeniero ha querido apostar nunca a favor de la estabilidad del monumento. La acción del viento y la proximidad al mar, causando de oxidaciones, fueron letales, según se constató en una inspección rutinaria cuando se estaba restaurante la escultura El poder de la palabra, situada cerca. En 2005 se llevó a cabo una importante restauración, que duró mucho tiempo y supuso prácticamente el desmontaje total, y en 2007 se tuvieron que realizar de nuevo obras de mantenimiento considerables, dirigidas por Pere Casanovas, que había ejecutado la obra original. Se hicieron desagües para evitar acumulaciones de agua en el interior, se rehicieron las soldaduras y se protegió todo con resinas. Lo ideal hubiera sido que se hubiera utilizado acero inoxidable desde el principio, pero al no haberse hecho así, hay que estar velando permanentemente por su estabilidad y consistencia, debido a su peculiar diseño.
Es un rascacielos en Barcelona, acabado en 2005, tiene 20 plantas y una altura de 86 metros.1​ Tiene un diseño innovador y distintivo porque en el fondo es la suma de una torre y un edificio transversal, dos bloques que dialogan y utilizan un mismo lenguaje, en un único edificio. Es la sede de la compañía Gas Natural. El edificio Gas Natural es uno de los mejores ejemplos de arquitectura con tecnología punta en la ciudad.
Torre Mapfre y Hotel Ars, ambos edificios fueron construidos en 1992, con motivo de los Juegos Olímpicos. Las dos torres se convirtieron así en uno de los emblemas de la remodelación urbanística de la ciudad motivada por la celebración de las Olimpiadas. El conjunto formado por las dos torres se completa con la monumental escultura el Peix d'or (Pez de oro) de Frank Gehry. La torre del Hotel Arts fue diseñada por el grupo SOM. Detrás se hallan los jardines de Atlànta, en los que destaca la chimenea de Can Folch, que queda como recuerdo del pasado industrial de la zona, y un grupo de edificios en forma de elipse, obra del equipo de arquitectos Martorell, Bohigas, Mackay y Puigdomènech, el complejo urbano del que forman parten las torres. Los arquitectos que diseñaron la Torre MAPFRE son Iñigo Ortiz y Enrique León. Este rascacielos llegó a ser el 2º más alto de España, detrás de la Torre Picasso, en Madrid, hasta que llegó el Hotel Bali, situada en Benidorm, que pasó a ser el rascacielos de mayor altura de España. Tras la construcción del complejo Cuatro Torres en Madrid, que aglutina a las cuatro torres más altas de España, la torre Mapfre pierde cuatro posiciones, pasando a ser la octava. Torre MAPFRE El edificio tiene 40 plantas, mide 154 metros y es visible desde toda la ciudad. Las ventanas del rascacielos reflejan el suelo, con lo que adquiere el aspecto de un espejo gigantesco. En la planta baja se encuentra un centro comercial. La torre está en gran parte ocupada por las oficinas de MAPFRE,
Playa Nova Icaría y esculturas dentro del puerto como Peix d'or (Pez de oro) de Frank Gehry

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